viernes, 29 de abril de 2016

Al corro



El papa ha ido a Lesbos para conocer la realidad de los refugiados y denunciarla ante la humanidad. Para aportar cariño y consuelo.  Nosotros , no vamos a coger el avión, pero con medios sencillos y a veces con pocos pasos, podemos ir:
Nosotros necesitamos ir a la periferia. Así no nos quedaremos tranquilos sino que conoceremos, denunciaremos, lucharemos por otra realidad.  Y sanaremos todos. Y lo importante, viviremos todos en un mismo corro.
Y la periferia en nuestra Rioja ¿dónde está?:
  • Cárcel: con sus presos y presas. Con su dolor y el de sus familiares.
  • Hospitales, enfermos...con su dolor, soledad, tristeza.  Con toda la variedad de enfermedades y dificultades físicas y psíquicas.
  • Lugares extremos: pueblos lejanos, pequeños, donde se vive la soledad y carencias de medios.
  • Soledad. De cada cuatro ancianos, tres viven solos.
  • Inmigrantes viviendo en  casas semiarruinadas. 
  • A la Cocina Económica, donde se manifiesta el hambre.
  • Proyecto hombre: donde está la lucha por renovarse y rehacerse.
A los albergues: donde se quita el frio y se consigue el sueño.

¿Mucha periferia?






Pues sí. Y muchas personas ahí. Igual se trata de no ir a ellos, sino que ellos vengan a nosotros y así hacemos una sociedad en laque todos estemos a la misma distancia
Lo veo en el corro y ahí estamos todos.
Más que ir a ellos, se trata de que estemos juntos, de que seamos una familia.
Porque no me daba cuenta de que yo también soy un periférico para ellos y necesitamos juntarnos.
Hay una persona pintando. La vemos y decimos “pero qué bien pinta”. Y nosotros nos quedamos contemplando.
Así siento la impresión cuando veo actuar y hablar y hacer al Papa. Decimos ”pero qué bien lo hace, cómo quiere cambiar la Iglesia” pero nosotros seguimos igual: al margen de la comunidad, repitiendo las procesiones y los gestos, las novenas, no implicándonos en el mundo de los pobres y de la justicia.  No damos el paso hacia una comunidad movida por el evangelio.
¡Qué bien lo hace! ¿Es momento de implicarnos y también nosotros cambiar según el estilo del evangelio?
El papa nos dice: hay que acoger  a las personas, refugiados, en la periferia.... Y nosotros, decimos:”qué cosa más bonita”
Es una oportunidad estupenda para cambiar, para revitalizar nuestra iglesia y nuestras parroquias. Pero me da miedo quedarme en contemplar y no implicarme. Y eso exige actuar, meterme en acción.
La Iglesia no se cambia, no coge vida si no nos implicamos nosotros. El papa podrá hacer cosas estupendas y planteamientos, pero es como un padre de familia si no cuenta con toda la familia.

Empezar por el principio



Hemos recorrido muchos años de nuestra vida. Y hemos ido teniendo nuestro cristianismo como una  práctica. De repente nos interrogamos: ”más allá de la costumbre”¿Quién es Jesucristo para mí?
Entiendo que necesitamos reciclarnos. Como cuando hacemos una revisión seria del motor del coche.  Necesito revisar mi fe en Jesús, más allá de lo que he ido repitiendo por costumbre y por fórmula.
Por eso os ofrezco la oportunidad de ir repasando y rehaciendo nuestra fe desde la base.
Vamos a sacar una hojita, con muchos dibujos y muy sencilla, intentando repasar, revitalizar, recrear nuestro conocimiento y nuestra fe en Jesús.
Lo bueno será si la leemos una y otra vez, si nos interrogamos sobre ella, si dialogamos...
Con pocas letras y muchos dibujos
Y sin prisa. A base de tiempo, pero  poniendo a tono nuestra fe, redescubriendo los fundamentos de nuestra fe. Si alguna persona se anima a colaborar tanto en el texto como en el dibujo, puede ser fenomenal. Y por supuesto, siempre abierto a la opinión. Ojalá tenga muchas respuestas.