sábado, 18 de marzo de 2017

Baja la lectura



Me comentaba el responsable de una editorial de libros que ha bajado tremendamente la compra de libros y por lo tanto, también la lectura. Lo vamos sustituyendo por la lectura en aparatos electrónicos, whatsapp, correos electrónicos, móviles…
Cada uno hace lo que mejor le parece, pero siento el que vaya disminuyendo la lectura, por las facilidades que da al leer, de fijarnos despacio en el contenido de lo leído, el jercicio de atención, la posibilidad de irnos fijando poco a poco en lo leído.
Echo en falta una biblioteca en el pueblo, grupos de lectura, dominio de la lectura. Todo ello desarrolla la atención, los conocimientos, las opiniones.
Veo que entran muy pocos periódicos en el pueblo. Y eso me parece que no ayuda, que disminuye la lectura. En otros tiempos cogíamos hasta los papeles del suelo para leerlos. Tal era la afición. Se puede dar a la vez la lectura en el ordenador y la lectura en el papel. Lo importante es conocer, abrirnos a la cultura.
Mientras empieza a funcionar la biblioteca en nuestro pueblo, sabemos que existe la posibilidad de coger libros en Santo Domingo y leerlos a lo largo de un mes. Bonita ocasión.

La guerra del agua



"Cada día mil niños mueren a causa de enfermedades relacionadas con el agua"
El Papa advierte de que el mundo camina "hacia la gran guerra mundial por el agua". "No es tarde, pero es urgente tomar conciencia de su valor esencial para el bien de la humanidad"
(Jesús Bastante/Agencias).-
"Y yo me pregunto si en medio de esta 'tercera guerra mundial a pedacitos' que estamos viviendo, no estamos en camino hacia la gran guerra mundial por el agua". El Papa Francisco lanzó una seria advertencia a los participantes en el encuentro sobre "El derecho humano al agua", que se ha celebrado en el Vaticano.
En su discurso, en castellano, Bergoglio recordó las "cifras desgarradoras" de Naciones Unidas, que "no nos pueden dejar indiferentes: cada día mil niños mueren a causa de enfermedades relacionadas con el agua; millones de personas consumen agua contaminada".
Al tiempo, reclamó que los Estados "sean garantes del acceso universal al agua segura y de calidad", una causa que describió como "fundamental y muy urgente" para la que pidió "unir todas nuestras voces".
"La cuestión que ustedes tratan no es marginal, sino fundamental y muy urgente. Fundamental, porque donde hay agua hay vida, y entonces puede surgir y avanzar la sociedad. Y es urgente porque nuestra casa común necesita protección y, además, asumir que no toda agua es vida: sólo el agua segura y de calidad", señaló el Pontífice a quienes participaron durante dos días del debate en la Pontificia Academia de Ciencias.
"Toda persona tiene derecho al agua potable y segura; es un derecho humano básico, y una de las cuestiones nodales en el mundo actual", afirmó Francisco, quien incidió en que resulta "doloroso ver cuando en la legislación de un país o de un grupo de países no se considera al agua como un derecho humano. Es más doloroso aún cuando se quita lo que estaba escrito allí y se niega este derecho humano"

Colonia



Que el miércoles de ceniza nos ponen ceniza en la frente para animarnos a convertirnos a Jesús. Y con ello, va la oración y la limosna y la vigilia.

Pero nos dice el evangelio que cuando ayunemos, que no pongamos cara triste, sino que nos perfumemos para que nadie se entere de nuestro ayuno sino el Padre Dios. Por eso, es muy bueno que en lugar de ceniza, nos echemos colonia. Porque nuestra gran conversión es llegar a ser felices y hacer felices a los demás. Cuarenta días aprendiendo a vivir el servicio, la entrega, el amor a todos y así siendo felices y haciendo felices a los demás.

Comer o no comer carne, puede suponer algún esfuerzo, pero vivir contentos ante las dificultades y transmitir esa felicidad a los demás, eso muchas veces nos cuesta más.
Bonita tarea y camino para estos días hasta la Pascua de Resurrección, procurando que  nuestra alegría se note ante el Padre Dios y las demás personas ya lo palparán.
 
Me dicen las abuelas que la mejor forma de limpiar los candelabros de la iglesia es frotarles con ceniza.
Pues eso mismo. Frotar nuestra vida con ceniza,  descubriendo lo más profundo de nuestro ser y dejando aflorar lo bueno, lo bello, lo grande que hay en nosotros

 Pienso que es muy bueno dedicar un rato cada día a vernos por dentro, a descubrir nuestras cualidades, fallos, actitudes…
Lo que decimos. a frotar nuestra vida con la ceniza del evangelio, la oración, el diálogo y así va a aparecer  nuestra grandeza, nuestro valor Pero  sin dejar la colonia, la alegría