jueves, 8 de junio de 2017

¿Rogativas?

Estábamos acostumbrados a que cuando no llovía, hacíamos rogativas para pedirle a Dios que lloviese. Ahora ya dependemos más del informe del hombre del tiempo en la tele. Pero es que el llover o no depende de la naturaleza. Y entonces ¿no se puede rezar y pedirle a Dios? Yo creo que lo bueno es que la comunidad cristiana nos reunamos - como nos dice Jesús- y compartamos con Dios que no llueve (oremos). Pero sin pretender que Él haga lo que nosotros queremos.
Será bueno y estupendo que en comunidad escuchemos a Dios y veamos qué nos dice con la sequía, cómo podemos y debemos actuar ante la falta de agua.
Muy posiblemente, Dios, nos recuerde la sequía en otras partes del mundo. Nos recordará  nuestra responsabilidad a la hora de cuidar y tratar el agua...
Orar es contemplar a Dios que nos habla en toda la naturaleza. No queramos que Dios haga lo que a nosotros nos parece. Ha dejado a la naturaleza con sus leyes y esas no las va a cambiar a nuestro gusto. Eso, podemos influir en la marcha de la naturaleza. Y ya es  común a todos, respetemos la naturaleza y así detendremos el cambio climático que entre todos hemos creado.
Orar, sí, pero para que todos descubramos y sigamos los planes de  naturaleza, no a nuestro gusto.
Y así en cualquier necesidad o realidad de la vida. Contamos con el Viento de Dios, con su Consuelo y Defensa.
Es cuestión de escucharle y ver qué nos dice.

lunes, 5 de junio de 2017

Ayer y hoy



Estuve ayer viendo Rioja Natura. Magníficamente explicado. Pero me quedé impresionado. Los niños de capital no han visto nunca un pollito, ni un buitre ni una lechuza. Es curioso. No hace mucho me decía una niña sorprendida  que había visto tomates en el suelo. Es cierto que las personas mayores tenemos que ponernos al día para entender el mundo de hoy y sus formas. Pero también es cierto que los más jóvenes tienen que acercarse a la cultura pasada. Cada una tiene unas formas y unas riquezas. No todo lo pasado es trasnochado ni todo lo presente es esnobismo.
Necesitamos mezclar lo pasado y lo presente. Las personas mayores no podemos perder el tren de la novedad ni los jóvenes olvidar las adquisiciones de la historia.
Es difícil guardar el equilibrio. Y mientras no haya un diálogo entre el pasado y el presente, no habrá un diálogo constructivo.
Claro que para enseñarnos las aves, llevaba el monitor un altavoz adhesivo. Y para hablar por whatsapp, hay que saber las letras del abecedario.
Sí, los tomates en la planta, luego en las baldas del comercio.
Qué bueno el equilibrio entre pasado, presente y futuro. Pero hay cosas que durarán muchos años: los pollitos siguen naciendo de las gallinas.
Se me ocurre que igual lo mejor es vivir el presente con la alforja del pasado y los anteojos del futuro. En los pueblos tenemos muchas posibilidades para ello. Y para rato.

Menuda helada




Los agricultores se lamentan de las heladas de estos días.  Se quejan de la sequia. Y no les falta razón. Esperemos a ver. Pero es curioso. Porque si el año pasado tuvieron que tirar cantidad de uvas de la cepa, este año igual lo tienen hecho ese trabajo. Parece mentira que en una sociedad, donde existe la necesidad y el hambre en algunas personas, se haya tirado miles de kilos de uva y no hayan dejado en la campaña anterior recoger  ni para regalar a los amigos.

Algo no funciona bien y en algo nos estamos equivocando. La sociedad de bienestar para unos no puede ser exagerada.   Requiere sensatez e igualdad para la mayor parte. Tiramos el año pasado la uva, pues este año nos la quita el frio y la sequia. Así que nos ahorra el trabajo.

Quizás el día que sean los pobres los que administren la sociedad, encontremos mayor sensatez y disfrutaremos más. Habrá mayor equilibrio.

   En los pueblos celebramos el día de san Isidro como fiesta del Mundo Rural. En él, entran no solos los campos, sino todo lo que es propio de nuestros municipios: calles, personas, trabajos, comidas ,sanidad, educaciónUna llamada para cuidar, mantener, defender y aumentar todo lo que se refiera a nuestras localidades. Y eso requiere que lo hagamos entre todos.  Tenemos una fuerza inmensa. Cada uno aportamos nuestros medios y podemos hacer pueblos donde da gusto vivir  Y mucho mejor si conseguimos trabajar entre todos los pueblos de la zona juntos e incluso todos los municipios de la comunidadUna llamada a mantener lo que somos y tenemos y a aumentar sobre todo la convivencia que es lo mejor que somos y tenemos.  Tenemos algo muy importante que celebrar, bajo el testimonio de San Isidro.

Sigue el Papa



La explotación sexual de los niños y niñas constituye “una de las realidades más escandalosas y perversas de la sociedad actual “. Hay niños “de la calle” en las sociedades que sufren violencia, la guerra o la presencia del crimen organizado.      Esto es más escandaloso cuando ocurre en los lugares donde deben ser más protegidos, es decir, en la familia y en las  escuelas y en los colegios religiosos.
Entre nosotros no se da. Pero ¿podemos hacer algo por los niños que lo sufren en otros países?
Entre las graves amenazas para las familias en todo el mundo, el papa cita:”la eutanasia y el suicidio asistido”. El estar a veces las familias sumidas en la miseria, ayuda a estas situaciones.
Lo mismo existe “la plaga” de la droga, que tanto hace sufrir a las familias. Lo mismo ocurre con el alcoholismo, el juego y otras adicciones.
¿Por qué se dan esas miserias?
Una familia sana favorece a la maduración de las personas, al cultivo de valores y al desarrollo sano de las ciudades y pueblos.
Las uniones entre personas del mismo sexo no pueden equipararse sin más al matrimonio. Ninguna unión precaria o cerrada a la comunicación de la vida nos asegura el futuro de la sociedad.
Estas nuevas prácticas, dentro de la familia ¿la fortalecen o todo lo contrario? 

Cambio climático



Heladas, sequia, frio y calor a destiempo.  Esto  puede ser que ocurra más años por problemas de la  naturaleza. Pero da que pensar. Se habla mucho del cambio climático las personas de cierta edad, recordamos grandes nevadas y grandes lluvias y los tiempos acomodados cada cosa a su tiempo.
Tendremos que pensar e informarnos un poco de los científicos, a ver qué depende de nosotros, de la llamada civilización y qué depende de la naturaleza. Pero…
Pregunto:
1. Puede ser  estas situaciones anómalas causa de demasiados gases...... Y ¿de qué más?
2. ¿Qué podemos hacer la humanidad para detener este cambio del clima?