martes, 27 de febrero de 2018

Comité ético

Me extraña. No sé si en la tele hay un comité ético… Lo pido por proteger mis derechos ciudadanos y los de los demás.
Como garante de verdad:   Que  controle si todo lo que se anuncia es verdad.  Porque se ofrecen productos  de belleza que cambian a las personas y enseguida le consiguen a atraer  por su belleza.    Se ofrecen medicamentos que curan  inmediatamente  todas las  molestias.   Alimentos que reglan absolutamente el colesterol o cualquier otra sustancia que nos puede perjudicar, 
¿No se nos dice por parte de las autoridades sanitarias que no nos medicinemos nosotros mismos?
Se nos ofrecen recetas para ser felices comprando tal o cual coche, vivienda, ropa….. y luego  hay muchas personas que lo compran y no son felices.
Veo una gran falta  de verdad que quizás la aceptamos como algo normal.
¿Cómo se explica las maravillas que realizan en humanidad las entidades  bancarias y luego en la cruda realidad las dificultades de las familias para  pagar préstamos, créditos…?
Por favor, no pido mucho, sino que haya un Comité que escuche, vea y analice y lo que no se verdad sino mentira, se castigue seriamente.
Da que pensar.  Que las personas no somos críticas y nos doblegamos a los señuelos de la propaganda.    Porque hay un remedio eficaz: que cada ciudadano, cuando  veamos, leamos, oigamos esos anuncios, si no se acomodan a la realidad, dejemos de lado esas ofertas   Y manifestemos nuestras quejas a la Unión de Consumidores o algo parecido.
¿Qué me ofrecen hoy a cambio de esta carta?  

Tiemblas y luz

Este  Ebro nos trae mañanas de intensa niebla que nos impide ver mucho más allá de nuestra propia persona.    Estamos lejos y no conocemos ni podemos ver lo que ocurre   a cierta distancia o lejos
Así me parece ese dato de que el 1% de la humanidad tiene el 81% de las riquezas  del mundo.  Igual estoy yo metido en ese 1%. No lo creo pero sí que dentro de cierto l círculo  de bienestar.   Quiero salirme para ver con claridad la realidad
Y agradezco- con dolor- el que haya personas que físicamente- como son ciertos hombres y mujeres pidiendo por las calles con su letrero.  Y son las ONGs que me traen noticias de la pobreza y de la miseria del mundo.   Y son noticias que se escapan desde el mundo marginal  y pueden penetrar en nuestros ojos.   
Y son algunos programas de los medios de comunicación que nos dan esos informes . Todo ello es luz en medio de la niebla y de las tinieblas.   Lo agradezco porque es terrible el que estemos viviendo en ese mundo privilegiado  y así no nos quedemos dormidos
 Cada vez que hay una campaña en favor de  personas marginadas, es un aldabonazo, un foco que nos ilumina.  Ojalá nos dejemos  alumbrar y  salgamos de las tinieblas. Lo que ocurre es que al ver la realidad de ese  20% de la humanidad terriblemente  empobrecida, me inquieta la conciencia.  Gracias porque no me permitís dormirme.   Porque hay tanta niebla.

Cerca de la población.

Veo que están haciendo  en el antiguo hospital de san Millán un edificio para la sanidad en la Rioja.  No sé si habrá sitio suficiente, pero pienso que quedaría perfecto si ahí se pudiese edificar una Residencia de Ancianos de la Comunidad.     Hay muchas y muy buenas residencias.   Y cada uno lo hará lo mejor que puede y sabe, pero me parece muy interesante por los residentes y por los familiares que el edificio esté lo más cerca posible de la comunidad  ciudadana.  Porque ellos se sientan integrados y por los familiares que pueden acceder más fácilmente a visitarles  y por los servicios que pueda prestar el voluntariado
Estamos rodeados  de hospitales, cárcel, residencias, centro psiquiátrico,  ?  ¿Es positivo el que estos servicios estén fuera de la ciudad?
Estuve en las oficinas de la policía y me atendieron muy amablemente. ¿Pero tan lejos?      Son servicios públicos- carnet, documentación—que cuanto más cerca esté, mejor
Por eso viendo las obras que se están realizando en el solar del antiguo hospital San Millán, me pregunto:¿Cabe ahí una residencia de ancianos?

Todo tranquilo



Me choca que este mes de enero no hay manifestaciones, no hay movimiento social.   Percibo que con el frio nos refugiamos más en casa cada uno  y seguimos contemplando los regalos de reyes.  Porque los problemas siguen: Hay una lista interminable de  cosas a mejorar y transformar.  Pero lo que más me choca es  mi pasividad y la de los que veo en torno a los refugiados.  Llega un momento en que ya no existen.  Siento que los telediarios se ceban a tope en todos los morbos de las agresiones sexuales y  noticias- si es que lo son- totalmente superficiales.  ¿No es posible informar de las realidades sangrantes

Estábamos preocupados por la falta de lluvia pero al nevar ya respiramos y no hacemos ningún planteamiento del uso del agua ni buscamos alternativas.  “Ya se quitó el susto”

  Hemos vivido mucho el donativo, la limosna, pero ¿estamos dispuestos a trabajar por un cambio de sociedad en la que no haya necesidad de dar sino justicia y dignidad?
Igual con los sudores de la cuesta de enero, no nos queda fuerza para más.   No perdamos la utopía.  Porque hay muchos millones que no sienten la alegría de la calefacción ni tienen llenas  las bolsas de la compra, ni pueden correr tras las rebajas.  

de los jubilados sin subir la paga, de la sanidad que poco a poco se va intentando que sea particular, de los trabajos con contratos puntuales, del paro crónico especialmente en los pueblos….?   Sigue como fondo  dominando la hegemonía del dinero y cada uno intentamos coger alguna migaja.  Pero ¿ dónde está el sueño de una sociedad mejor?  ¿Cuándo van a poder entrar en una sociedad fraternal, injusta aquella a quienes hemos colocado en los arcenes de la vida?

lunes, 11 de diciembre de 2017

Caminando a Belén



Tengo una experiencia bonita de la noche buena. No sé si ya se podrá repetir.    Me pasaba  el año esperando porque me habían  dicho que había  por el  pueblo  algunas  personas buscando dónde  cenar-    familias sin hijo, hermanos solteros mayores, enfermos con problemas de psicología….  Como ocurrió con María y José   Y  tenía las botellas de butano bien  llenas o en otros casos, la cocina abundante de leña.
Y todos los años llegaban los comensales  Ya se sabían el camino puesto que no era la primera vez que subían a casa.
Qué bien cenábamos, ricos y sabrosos alimentos caseros hechos por mis  familiares cocineros. Era muy difícil dialogar. Porque no salían temas oportunos.  Cada uno empezábamos nuestros temas.  Todo mezclado, la mili, el monte, las yeguas, la familia… los  ganados.
Y llegaba el momento  del canto, No podía faltar un villancico y también el Asturias Patria querida…    Eran cenas cortas porque el vino y el champan hacen pronto su efecto.
Como es lógico no podía faltar la discusión a ver quién había sido mejor monaguillo y quién era más amigo del cura.
Y recorría sus casas llevándoles a dormir.
Eran unas  noche-buenas únicas,   para repetir en nochevieja y en otras fiestas. El Niño estaba con nosotros  La noche buena se iba, la noche buena se va.  Y Jesús en medio, como un amigo más.
      Salgo a buscar comensales. Si no tienes otro hogar, aquí hay una casa, en mi corazón. Contamos con la presencia de Jesús, José y María. Somos felices.