martes, 15 de agosto de 2017

101 - Y seguir, seguir, seguir...



Seguimos con el 101. Es una historia que camina hacia el futuro. Es fácil acostumbrarnos a levantarnos, desayunar, trabajo, comer... Nos entra la rutina. Es bueno darle ilusión a cada momento y encontrar motivos para llenar la vida de sentido.
No podemos hacer grandes planes, pero sí llenar el aquí y ahora. Y yo me doy cuenta de que si no tengo algún plan a corto plazo, los días pasan muy rápidamente y no les doy sentido.
Me resulta positivo tener pequeños planes siempre provisionales y sentir la satisfacción de la obra realizada.
Hablamos mucho de descansar pero eso no significa no hacer nada. Siempre hay actividades que me realizan y me ayudan.  Cosas que no puedo hacer en otro tiempo y ahora en verano, lo puedo elaborar.
Los sábados tenemos en Santurdejo comentario de las emociones tóxicas, y los miércoles en Santurde temas variados: el monte, la inmatriculación de los bienes de la iglesia, la familia... Si alguien tiene algún tema que le interesa porque lo conoce o porque quiere oír sobre ello, basta con que lo diga y lo organizamos.
Bonita ocasión tenemos en el verano, para dedicar algún rato a la cultura y comentarlo en grupo.
Un grupo estamos leyendo “Sapiens: De animales a dioses”, una breve historia de la humanidad, de Yuval Noah Harari. Abierto a quienes se quieran agregar.
Cuando acabe el verano, tendremos, además de un color más moreno, una pizca de sabiduría y reflexión. Y una cosa interesante: podemos intercambiarnos algún libro que hemos leído a lo largo del año y nos lo dejamos unos a otros.

Gracias


Según nos llega "La Fuente", a veces en papel, a veces por Internet, la leemos y también la comentamos. Pero no te habíamos dado las gracias aún por ello. Ahora se nos presenta la ocasión de hacerlo, con motivo de esta efeméride.
El nombre de esta hoja, LA FUENTE, es muy significativo. Y no sólo porque haya una fuente en cada uno de los tres pueblos. Nos preguntamos: ¿Qué nos da esta "Fuente" que no nos pueda dar la fuente del pueblo, el grifo de casa o el refresco que compramos? Nos informa, nos entretiene, pero también nos hace reflexionar y, sobretodo, nos nutre interiormente.
Sólo cuando llevamos horas subiendo el monte, bajo el sol del verano, nos damos cuenta del valor de llegar a un manantial. Apreciamos la cristalina fuente cuando llegamos a ella sedientos y con nuestra fuerza al límite.
Agua es lo que manó del costado de Cristo tras su ejecución en la cruz. Tras haberse dado completamente y derramar su Vida hasta la última gota de sangre, mostrándonos un camino nuevo para resolver las cosas. Entonces surgió la gota de agua, tal vez como un signo, que inauguró el nuevo manantial espiritual. Nos gustaría reflexionar más sobre este significado.
Gracias, Gerardo, por los cien números. No te desanimes: Cuenta con nosotros/as y hagamos que de nuestra Fuente manen nuevos ríos de Agua Viva. Esperamos curiosos o sedientos, como la samaritana junto al pozo, que llegue el fin de semana para beber de tus  anotaciones y comentarios.
Ningún botellón puede saciarnos tanto la tarde dominical,
como tus inspiraciones escritas en la Hoja Parroquial.
Un saludo de ANGEL y ELENA.

Compartir, entregarse, darse



En mi voluntariado de Cáritas, en el que ayudo con el idioma a personas llegadas de otros lugares, conocí a un joven subsahariano de veinte años.
Como siempre hago, al principio entablamos un diálogo: ¿cómo te llamas?,  ¿de dónde eres?,  ¿cuánto sabes de español...?
Al contarme cómo llegó aquí y oír “salté la valla”, sentí un escalofrío; “es de carne y hueso” pensé, ”no lo estoy viendo por la tele.”
Aquel chico africano dejó de venir después de un tiempo, como tantos otros y entonces, cuando ya no lo veía, pienso:¿Qué será de ellos ? ¿Encontrarán alguien que les acompañe, con quien puedan compartir su nueva andadura?
Compartir: Esta palabra me ha sugerido siempre muchas inquietudes: 
.- compartir ideas
.- compartir saberes
.- compartir experiencias
.- compartir tiempo
En definitiva, compartir, entregarse, darse.
Esa entrega me ha parecido algo importante y es una suerte el poder hacerlo realidad. Es muy gratificante. Os lo aseguro.
Marisol Tecedor.

Apuntes



.- Cada número de La Fuente sale enmaquetado, corregido y organizado por Juan Miguel Vergara. Mil gracias. Y si alguien se anima a colaborar... será estupendo. Obra colectiva.
.- Hay varios ejemplares disponibles del libro “Emociones tóxicas” que los hemos leído y trabajado en un grupo. Si alguien lo desea, lo puede leer.
.- Estoy haciendo la lista de los bautizados, casados, muertos a partir de 1950 para acá. Es bueno y muy práctico tenerlos así, para poder encontrarlos en cualquier momento.
.- Me quedo con muchas ganas de que salga un grupo, que quiera leer el evangelio, comentarlo y rezarlo. Sería algo estupendo en cada pueblo y no quita mucho tiempo.
.- Un grupo estamos montando la biblioteca de Santurde.  Si alguien se anima a colaborar, toda ayuda es buena. Y además así nos enteramos de los libros que hay y lo que podemos leer. Aunque siempre existe la posibilidad de libros nuevos.
.- En los tres pueblos hemos dorado los cálices y copones que estaban estropeados. Así mismo, hemos arreglado la puerta de Pazuengos y la imagen de San Andrés de Santurde.
.- Es un verano con actividad. Y, por ejemplo, Santurdejo organiza muchas actividades y muy interesantes los fines de semana.

domingo, 9 de julio de 2017

Llegamos al número 100



Al llegar al número 100 de esta hoja, sin quererlo, echo un vistazo para atrás. Yo conocí estos pueblos hace unos 50 años. Y eran pueblos muy religiosos. Recuerdo los comentarios de los curas de entonces. Paso por mi memoria los encuentros de jóvenes de toda la zona en Santo Domingo en reuniones cristianas. Veo las misas de cofradía y cómo se pasaba lista. Nadie faltaba o pagaba 5 pesetas de multa. La casa de ejercicios llenaba el pueblo de personas rezando y meditando. Las monjas ensayaban cantos para la misa. Era muy rara la persona que no participaba en la misa del domingo. Se llevaba la comunión a los enfermos por las casas. En todos los domicilios se rezaba el rosario. Todos los niños participaban en las catequesis y actividades propias.
Ahora todos conocemos y vemos la realidad ¿Qué ha pasado?
¿Cómo me gustaría hablar de esto y ver las opiniones? Las personas no eran ni mejores ni peores, pero sí creo que la fe cristiana ayudaba a las personas.
Quizás había menos medios, menos dinero, menos caprichos y quizás una mayor disciplina. No creo que fuésemos menos felices. Sino que éramos felices por otros caminos, con otro estilo, con otra forma de vivir. ¿Echamos en falta algo de aquello? ¿O lo vemos como algo que por suerte desapareció?  ¿Qué ha pasado para que se dé ese cambio? ¿Por dónde creemos que hay que caminar?