domingo, 13 de octubre de 2013

La conserva



En todas las casas estáis embotando el tomate, los pimientos, lasperas… Las mujeres lleváis la iniciativa, pero veo a los hombres no solo echar una mano, sino implicarse a tope. Hacemos como las hormigas. Ahora hay frutos, los guardamospara el invierno. ¡Qué sabio! Se me ocurre pensar que así nos viene bien en la vida. Necesitamos llenar los tarros de cultura, alegría, salud, espiritualidad, amistad, de coraje, cariño…porque sin duda vamos a pasar momentos en que los vamos a necesitar. Y es tan cómodo tirar de bote en cualquier comida y ante cualquier imprevisto… Se me ocurre que podíamos aprovechar algunos ratos para adquirir, crecer e ir almacenando actitudes ante la dificultad, conocimientos de evangelio; revivir nuestra fe, preparación en la educación de los hijos… Fijaos: es muy raro ver a una persona sola embotando. Se hace en grupo. Pues lo mismo. Hagamos grupos para embotar actitudes humanas, conocimientos,… ¿No sería interesante el dedicar semanalmente algún rato a embotar la conserva de nuestra felicidad, evangelio, conocimientos, amor..? A hacer la conserva. Grupo conociendo el Evangelio, trabajando la interioridad, analizando la sociedad, buscando alternativas, descubriendo la paz, el compromiso y la felicidad.

Variedades

VARIEDADES:
• Os hago una propuesta: si alguien quiere colaborar
con productos para la Cocina Económica o para el
Proyecto Hombre, basta con que lo entregue en la casa
parroquial o lo deje directamente en mi coche. Los
miércoles lo bajaré y lo entregaré. Por supuesto, que no
corra el peligro de pasarse. Puede ocurrir que al recoger los
productos, haya cosas que sobran y pueden ser muy útiles
en algunos organismos.
• Querríamos felicitar a todas las personas, sobre
todo a los mayores de 65 en su cumpleaños. Para eso
necesitamos la fecha y la dirección. Os entregamos un
papel para rellenar con esos datos. Si lo queréis hacer de
toda la familia, lo podéis entregar en la parroquia y si hay
buzón en la puerta del templo, ahí mismo. Luego ya
haremos las listas, pero eso no se usará para nada más que
para ese fin, por imperativo de la ley de protección de
datos.
• Para poder recolectar la cosecha el año que viene,
hay que sembrar. Pues lo mismo, si queremos crecer, dar fruto como personas y como cristianos, necesitamos sembrar. Por eso, si hay personas que quieren conocer mejor el Evangelio y dialogar sobre él, conocer otros temas, si hay personas interesadas en participar en algún grupo parroquial en torno a temas sociales, cristianos , de actualidad, podéis dar vuestro nombre en la parroquia y nos organizaremos muy sencillamente, buscando el mejor momento, día y hora..
• Invito a los niños a la misa del domingo. Si queréis
participar, la podemos preparar y hacerla más activa
.Animo a los padres con sus hijos.
Mi correo es: gerardovillarperez@gmail.com
Mi teléfono: 638 12 33 33 - 941  42 67 36

Participar en misa

Esta semana pasada, todos los medios, los periódicos, la tele, internet… han estado hablando sobre el caso de Arnedo. Resumiendo la historia, es ésta: el presidente de gobierno riojano ha negado el saludo al párroco durante 6 años. Razones: no llevar sotana, ser mal cura, meterse en política… Y el párroco- Tomás- ha escrito una carta en la que dice fundamentalmente dos cosas:
1.- que él, como cura-no ha celebrado estos años la misa de fiestas porque cree según el evangelio, que no se puede celebrar la eucaristía sin estar todos reconciliados.
Y… 2.- Que el presidente puede participar en la misa, pero no presidir en los primeros bancos, porque en la misa todos somos iguales: seguidores de Jesús
Puede ser bueno ir al fondo de la cuestión: nos plantea pasar de una sociedad de cristianada (Iglesia y Poder civil juntos ) a una sana laicidad, separación. El ser cristiano, el participar en la Misa es algo libre, por decisión propia, no por cargo, puesto ni representación. Bonito tema para dialogarlo. No a ver quién es el bueno o el malo. Sino para saber estar hoy en la sociedad y en la iglesia. Somos cristianos por convicción personal, no por cargo ocupado, por motivos sociales: una vida, entierro…
Participamos en la Eucaristía no por el puesto que ocupamos en la sociedad, sino por la fe que vivimos en Jesús de Nazaret.

Desnudarse



En la charla a la que asistí hace dos días: “¿Qué aportan los pobres a esta sociedad?”, el ponente nos planteaba la importancia de “desnudarnos ante el otro”. Mostrarnos tal cual somos ante el otro, sin caretas, sin disfraces, sin corazas… Ante esto, una pregunta formulada por muchos ¿cómo se puede hacer esto?
En mi opinión, el solo hecho de ser consciente de las capas que tengo y de ponerles nombre, hace que pierdan fuerza y se debiliten.
¿Por qué me esfuerzo en vivir llevando una armadura? ¿se puede
caminar así con facilidad? ¿me permite eso el contacto con el otro, el comprender al otro, el sentir con el otro?
¿De qué me protejo? ¿qué o a quién temo? ¿qué es lo que tengo
miedo que otros descubran? ¿me siento amenazado? ¿me defiendo? ¿de qué huyo? ¿por qué ataco?
“Mostrarse sin tapujos”, “desnudarse”… ante los demás… Ver al
otro como igual a mí, ni superior ni inferior… estamos aquí para ayudarnos y solo es posible si nos relacionamos desde nuestro verdadero yo. Si vemos a los demás desde nuestro saber, desde nuestros títulos o estudios, desde nuestra posición de poder,  desde nuestro estatus económico… como seres a los que ayudar o marionetas a las que podemos manejar o utilizar para satisfacer nuestras necesidades… los consideramos inferiores. Si por el contrario los vemos como una amenaza… los consideramos superiores. “Desnudarse” es reconocer que no eres ni más ni menos que el otro, que eres tan frágil, vulnerable y tienes tantos defectos como el otro, que eres de carne y hueso como el otro, que ríes y lloras como el otro, que tienes tus días buenos y tus días grises como el otro, que puedes enamorarte y enojarte como el otro… “Desnudarse” es reconocer que
entre tú y el otro no hay diferencias. Cuando somos conscientes de que no hay diferencias entre los otros y nosotros, es cuando puede comenzar a darse la relación, la comunicación, la empatía. No puede haber relación de ayuda si entre dos personas, una o las dos se comunica desde su imagen, desde sus miedos, desde su ego. No puede haber entendimiento, comprensión, no se pueden percibir los sentimientos o las verdaderas necesidades del otro…