viernes, 29 de abril de 2016

Curar y Sanar por Jesús Bonet



Pues no me parece que sean lo mismo.
Curar: aplicar al enfermo las medicinas correspondientes a su enfermedad.
Sanar: Restituir a uno la salud que había perdido.
Tratamos de recuperar a la persona: Uno puede estar curado en su cuerpo, pero sufre dificultades, debilidades en su sicología.
Por eso, intentamos sanarnos: llegar a “estar bien” a “sentirnos bien “ Una persona, puede estar operada de una enfermedad pero no está bien, no se siente bien. No está a gusto.
Vamos a dedicar unas sesiones a aprender a sanarnos y a sanar a los demás.
El día 3, 10 y 17 de mayo (martes) tenemos una charla cada día sobre este tema: cómo sanarme y aprender a sanar a los demás.
Nos acompaña Jesus Bonet, psicólogo. Y lo tenemos a las 7 de la tarde en el colegio de los Menesianos. Está destinado a toda persona que lo desee.
Aprender, no ya a curar un mal, una enfermedad física sino intentar aprender a estar bien, a sentirnos a gusto con nosotros mismos y con los demás. Todos estamos invitados.


“Parte de la curación está en la voluntad de sanar”(Séneca)

Al corro



El papa ha ido a Lesbos para conocer la realidad de los refugiados y denunciarla ante la humanidad. Para aportar cariño y consuelo.  Nosotros , no vamos a coger el avión, pero con medios sencillos y a veces con pocos pasos, podemos ir:
Nosotros necesitamos ir a la periferia. Así no nos quedaremos tranquilos sino que conoceremos, denunciaremos, lucharemos por otra realidad.  Y sanaremos todos. Y lo importante, viviremos todos en un mismo corro.
Y la periferia en nuestra Rioja ¿dónde está?:
  • Cárcel: con sus presos y presas. Con su dolor y el de sus familiares.
  • Hospitales, enfermos...con su dolor, soledad, tristeza.  Con toda la variedad de enfermedades y dificultades físicas y psíquicas.
  • Lugares extremos: pueblos lejanos, pequeños, donde se vive la soledad y carencias de medios.
  • Soledad. De cada cuatro ancianos, tres viven solos.
  • Inmigrantes viviendo en  casas semiarruinadas. 
  • A la Cocina Económica, donde se manifiesta el hambre.
  • Proyecto hombre: donde está la lucha por renovarse y rehacerse.
A los albergues: donde se quita el frio y se consigue el sueño.

¿Mucha periferia?






Pues sí. Y muchas personas ahí. Igual se trata de no ir a ellos, sino que ellos vengan a nosotros y así hacemos una sociedad en laque todos estemos a la misma distancia
Lo veo en el corro y ahí estamos todos.
Más que ir a ellos, se trata de que estemos juntos, de que seamos una familia.
Porque no me daba cuenta de que yo también soy un periférico para ellos y necesitamos juntarnos.
Hay una persona pintando. La vemos y decimos “pero qué bien pinta”. Y nosotros nos quedamos contemplando.
Así siento la impresión cuando veo actuar y hablar y hacer al Papa. Decimos ”pero qué bien lo hace, cómo quiere cambiar la Iglesia” pero nosotros seguimos igual: al margen de la comunidad, repitiendo las procesiones y los gestos, las novenas, no implicándonos en el mundo de los pobres y de la justicia.  No damos el paso hacia una comunidad movida por el evangelio.
¡Qué bien lo hace! ¿Es momento de implicarnos y también nosotros cambiar según el estilo del evangelio?
El papa nos dice: hay que acoger  a las personas, refugiados, en la periferia.... Y nosotros, decimos:”qué cosa más bonita”
Es una oportunidad estupenda para cambiar, para revitalizar nuestra iglesia y nuestras parroquias. Pero me da miedo quedarme en contemplar y no implicarme. Y eso exige actuar, meterme en acción.
La Iglesia no se cambia, no coge vida si no nos implicamos nosotros. El papa podrá hacer cosas estupendas y planteamientos, pero es como un padre de familia si no cuenta con toda la familia.