domingo, 20 de diciembre de 2015

Navidad sin impuestos

No sé si José y María pagaron las alcabalas al entrar en Belén.  Y lo que sí tengo claro es que no pagaron alquiler de la cueva por aquellos pocos días. Siendo una cueva.
 Vemos y oímos todos los días que hay mucho fraude a la hora de pagar impuestos. Por supuesto que estamos matando a personas cuando no pagamos lo debido. Es una cultura de muerte. Herodes también fue un tramposo, para que no le quitasen el poder.
Pero si nos fijamos en lo sencillo, en nuestros negocios, ¿pagamos o intentamos pasar sin pagar?   Alguna vez he  invitado a levantar la mano quienes paguen el  IVA al fontanero, electricista… ante cualquier chapuza o arreglo. Y casi nadie levanta la mano
Seguramente que San José  pensó que al apuntarse en el censo, tendría luego que pagar más impuestos. Porque ya sabes, si constas en el ayuntamiento, enseguida llegan los recibos…o como se cobrase entonces…
Oigo quejarse  mucho a las personas de los impuestos.   Y puede ser que tengan razón. Pero si queremos servicios, hay que pagarlos. Otra cosa es que exijamos calidad  en la atención
Los pastores querían descontar el cordero y la leche que llevaron a Jesús. Pero todos  s e pusieron de acuerdo en objetar los impuestos a Herodes, porque los gastaba en comprar  armas para matar a los niños.
Los ángeles cantaron gratis y por eso no pagaban Así se quejan tanto los artistas y piden que se rebaje el 21% cultural  Estos días, algunos cantantes y artistas trabajan gratis en favor de personas necesitadas
La verdad es que José y María no gastaron nada en esa noche. No sé por qué nos empeñamos en grandes costes para celebrar la Gratitud y el Amor de Dios.
No sé si los pañales se los dio la seguridad social. Me imagino que eran de alguna tela vieja.  Y claro se ahorraron los gastos de focos , porque una Luz grande les iluminó.
Total que el nacimiento fue muy barato .No hubo gastos extras. Ni comadrona. A no ser que hubiese alguna pastora entendida en esas artes del parto.
Ojo con los reyes!  Solamente eran magos y andaban tan despistados de camino como pobres de dinero.  Ahorraron los focos y faroles de los camellos por aquello de la estrella. Pero al aparcar en Jerusalén ya les querían cobrar. Menos mal que dijeron que iban a estar con Herodes
Y de teléfono, ni ordenador, ni wasap,ni tarjetas  nada de nada. Todo con ángeles y mensajes  divinos.  Y no compraron villancicos porque lo hicieron a medias entre los ángeles y los pastores.
La calefacción gratis: la mula y el buen
Bien pensado, tuvieron suerte aunque la clínica no fuese muy famosa.
ES celebrar el amor gratuito de Dios.

Guerras legítimas

Las condenas se suceden, a porfía. Una masacre inhumana. Un atentado contra la humanidad. Una profanación, una blasfemia. Todas las palabras de condena llevan razón. Pero ¿por qué no reprobamos por igual cuando son otros los que mueren: en Alepo, en Bagdad, en Kabul, en el Mediterráneo, muertos sin número en lugares sin fin? ¿No valen, no duelen por igual todos los muertos? Pronto olvidaremos también a los muertos de París, y seguiremos condenando nuevas masacres. ¿De qué servirá si no nos preguntamos el por qué y el adónde? ¿Por qué estamos donde estamos?
Se suceden también las declaraciones de guerra. Me inquieta profundamente la primera reacción del gobierno francés: los bombardeos de Raqqa. ¿Acaso intimidarán nuestras demostraciones de fuerza a los que no conocen el miedo? “Es el combate de la civilización contra la barbarie. Venceremos al terrorismo”, proclaman, mientras la industria de las armas se frota las manos. Pero ¿cómo creeremos sus promesas de victoria si llevamos tantas décadas de guerra contra los terroristas, y los terroristas no cesan de aumentar y son cada vez más fuertes e incontrolables? ¿No es invencible un desesperado dispuesto a morir? Y nuestras guerras llamadas legítimas contra el terrorismo ¿acaso no tienen mucho de terrorismo, para coartada y soporte de aquellos a los que combatimos? La guerra lleva a la guerra. Así ha sido siempre y así seguirá. ¿Así querremos seguir? (Arregui).

Aunque sea un cerilla

Vale más encender una cerilla que quejarnos de la obscuridad.
Hay mil motivos en este mundo para lamentarnos y por desgracia, para sufrimiento de muchas personas.
Pero pienso y siento que es mejor buscar elementos de esperanza. Por pequeños que sean. La marcha desde Santo Domingo- Santurde en favor de la lucha contra el cáncer, es un hecho interesante. El grupo de gimnasia en Santurdejo. Las personas valientes en Pazuengos a pesar del frio.
Se está hablando en Paris de preservar el clima y respetar la naturaleza. El Papa proclama en medio de la pobreza africana la dignidad de todas las personas y el derecho a la vida digna. En la Rioja se celebra los 25 años del Proyecto Hombre, con la recuperación de personas con alguna adicción.
Sin duda cada uno tenemos pequeños hechos que nos animan. Lo podemos expresar con una vela encendida en nuestra ventana. Jesús, presente hoy y aquí es la Esperanza. No se trata de que Jesús vaya a nacer. Ya nació y está con nosotros y en nosotros. Descubrir su presencia, su Luz en todos y en todo. Eso es Navidad. Y vivir con sentido. Si no podemos encender una vela, por lo menos una cerilla, por pequeña que sea nuestra alegría.
Podemos coger velas en la parroquia y encenderlas algún rato por la noche en la ventana.
Porque hay Esperanza. Es Navidad.

Mejorar nuestra idea de Dios

* Siempre es saludable  pensar en orden a mejorar nuestra vida cristiana. La idea de Dios sigue siendo preocupante, aunque lo manifestemos menos; sigue siendo polémica, ya que a veces parece que entendemos y sentimos cosas muy diferentes; sigue siendo práctica porque nos ayuda a entender muchas cosas de la vida.
* Es muy distinto creer en un Dios que está fuera que en un Dios que está dentro. Este último es el Dios de Jesús.
* Por lo tanto, Dios es un Dios para mezclarlo con la vida, no tanto para rezar o invocarle. El Dios mezclado con la vida sufre con el fracaso humano y disfruta con el éxito de la vida. Él es quien más ha apostado.
* Este Dios toma partido por el débil. No es Dios de los poderosos. Incita a tomar partido por el débil. Hoy, en concreto, se nos pone delante con toda crudeza el problema del hambre en el mundo. No podemos permanecer indiferentes. Nos haría cómplices.
* Además, Dios ama y perdona sin condiciones. Ahora que ha empezado el Adviento animémonos ya a celebrar el perdón generoso del Padre.
Siempre se puede mejorar la idea de Dios y eso tiene que llevarnos a otro estilo de religiosidad, a un afán por humanizar la vida.

Como en misa

Cuando llegan los mítines, me hace mucha gracia que, según el color político del partido que anuncia su programa, acuden unas personas u otras. Generalmente los que ya piensan así y están convencidos. Siempre hay alguna persona que va a enterarse y eso es envidiable. Pero los mítines no son exposiciones del programa sino arengas para atraer votos, decir lo malos que son los demás y convencernos que vamos a ganar. Cuanto menos convencidos estemos, más chillaremos.
Con todos los gastos que suponen las campañas, sería necesario que hubiese un mitin obligatorio para todos, donde en lenguaje sencillo, sin atacar al contrario, abiertos a un diálogo sereno, diese a conocer a fondo el programa y se obligase a cumplirlo. De forma que hubiese un órgano popular que luego decidiese si se va cumpliendo. De lo contrario, sería motivo para tener que dejar el cargo político.
Pocas personas solemos ir a misa o a una charla si no me gusta el sermón o no creo en ello. Así creo que es bueno que haya no reuniones de partidarios, de confesos (eso se da por supuesto ) sino encuentros de buscadores. Siempre el interrogante es muy constructivo.
Me encantaría volver a la plaza, al ágora de los griegos, a los concejos abiertos de nuestros antepasados para descubrir, deliberar, decidir entre todos.
Lo más importante no es cumplir con la misa sino sentirme comunidad. Sentirme pueblo que vivimos y caminamos juntos.
A ver si cambiamos los mítines y su estilo. Y me diréis a ver si cambiamos también los sermones de la misa.....

martes, 17 de noviembre de 2015

Refugiados

Una afluencia masiva de personas de otras religiones puede ir cambiando nuestras formas de pensar y de vivir. Sobre todo, y aquí está, para mí, el problema, si nos pilla sin convencimiento propio de fe, sin adhesión personal más allá de las costumbres y los ritos externos, sin una fe adulta. Qué importante que cada uno vivamos nuestras convicciones con profundidad y las ofrezcamos sin imponerlas.

Para mí, esta realidad es una llamada a una actitud personal, a un descubrir y convencerme cada vez más conscientemente del Evangelio y de la fe que profeso y examinar todo para quedarme con lo bueno. Hay un revuelo con   la frase de "El caballo de Troya" ante la llegada de los refugiados.  Y con la idea de que vienen a infiltrarnos sus ideas y su religión. Y al momento, todo el mundo se echa en contra de la expresión y la idea…

Me gusta reflexionar un poco:   Porque siento que nuestra historia está llena de caballos de Troya como  instrumentos para ir  llevando la mentalidad de las personas a un pensamiento u otro.
¿Cuántos años llevamos con la llegada de la cultura yanqui y todos sus productos?  ¿Cuánto tiempo ha costado cambiar y colonizar nuestras mentalidades y nuestras culturas y formas de vivir, vestir, comer, pensar… al son de la cultura de las multinacionales y por influjo de los medios de comunicación? Para mí ha sido y sigue siendo una verdadera  invasión cultural y moral.
Hoy estamos viendo que  muchas empresas están siendo compradas por el capital chino y capital de multinacionales. Lo vemos hasta en nuestras empresas y bodegas riojanas. En nuestros colegios hay niños de otros países que nos enriquecen con otras costumbres y con otros modos de pensar. La Rioja tiene en este momento multitud de comercios de frutas, bazares chinos, tiendas de comestibles pakistaníes... Vienen a hacer negocio como lo hacemos nosotros.
Y han llegado y siguen llegando personas con otra cultura y otra religión. Esto va influyendo en nuestras mentalidades. ¿Cuántas mezquitas hay en Logroño y en cabeceras de comarca? ¿No están construyendo los mormones su templo?
Hemos pasado, por influjo de muchas ideologías, de ser unos pueblos globalmente religiosos  cristianos a unas minorías practicantes  y una diversidad de creencias, religiones y agnosticismo.
Me surge un interrogante lógico: ¿hasta qué punto estamos convencidos personalmente de lo que creemos, vivimos y hacemos?
En cuanto a los refugiados, tengo varios interrogantes:
·         Por qué  hay tal actitud de “buenismo” ante los refugiados y no ante los inmigrantes, que escapan del hambre, las guerras, las persecuciones, fundamentalmente africanas?
·         Qué hay detrás de todas las emigraciones, exilios, salidas a otros países? ¿Quién se enriquece con ello? ¿Cuál es la meta que se busca?
·         Por encima de todo está el amar, dar sin esperar nada a cambio.

·         Me gusta que analicemos los hechos con serenidad.  Habrá muchas personas que piensen distinto a mí. Fenomenal. Podemos enriquecer el diálogo y la reflexión.   Escribo con la mente y con el corazón.   Y con la experiencia. Llevo 30 años acogiendo y viviendo en casa parroquial con personas de otros estilos, países, culturas, realidades, y me ha  enriquecido mucho.

Del sufrimiento a la paz

En la vida todas las personas vivimos momentos más fáciles y  otros más difíciles. Vivimos momentos o temporadas de sufrimiento.
Nos puede ocurrir el dolor físico. El dolor muchas veces no depende de nosotros. Se debe a una enfermedad, un fracaso, un golpe...Pero el sufrimiento es la reacción que tenemos ante ese dolor. Y ese sí que se puede corregir y cambiar en paz. Es cuestión de aprender  a vivirlo con paz.
Para ello hay que vivir un proceso, entrar dentro de nosotros mismos y aprender a ver las cosas con serenidad y equilibrio y a  encontrar la forma de no sufrir.
Es posible. Y hay muchas personas que lo han conseguido y lo siguen consiguiendo.
Os ofrezco este año la posibilidad de trabajar esta realidad: que los sufrimientos que vivimos los vayamos transformando en paz.
Hay ya un material hecho y unas pautas a trabajar. Las personas que lo deseen, que me lo digan y lo podemos ir viviendo  en una reunión cada semana. En Santurdejo, en la reunión de los sábados a las 5,30. En Santurde, un lunes sí y otro no a las seis y media.
Cuando a todos nos llega el sufrimiento, bien merece la pena descubrir cómo vivir en positivo y con paz para vivir más a gusto.
Nos vacunamos para prevenir la gripe. Estas reflexiones nos ayudan a superar falsas ideas sobre la fe y a centrarnos en la Alegría del Evangelio.

En vida, hermano, en vida


Si quieres hacer feliz
a alguien que quieres mucho…
díselo hoy. Sé muy bueno....
en vida, hermano, en vida.
Si deseas dar una flor,
no esperes a que se muera.
Mándala hoy, con amor....
en vida, hermano, en vida.
Si deseas decir "te quiero"
a la gente de tu casa,
al amigo cerca o lejos....
en vida, hermano, en vida.
No esperes a que se muera
la gente para quererla
y hacerle sentir tu afecto…
en vida, hermano, en vida.
Tú serás muy feliz
si aprendes a hacer felices
a todos los que conoces…
en vida, hermano, en vida.
Nunca visites panteones
ni llenes tumbas de flores;
llena de amor corazones…
en vida, hermano, en vida.

Pilares de una fe adulta

Todos sabemos que para construir un edificio, lo importante es poner buenos cimientos y buenos pilares. Es más, en muchas zonas se colocan pilares que no sucumben ante los terremotos.
En nuestra vida cristiana, necesitamos cimientos, pilares... Pasar de la costumbre y la rutina a la vivencia convencida.  Por eso, es bueno afianzar, tener donde apoyar nuestra adhesión a Jesús.
Hay un libro que acaba de publicarse. Se titula “Pilares de una fe adulta.” Eso, de una fe adulta.  Cuando hay temblores, cuando todo se convulsiona, es muy bueno conocer y vivir  nuestra fe con apoyos.
Entender y comprender nuestra fe hoy y en esta realidad. Ya no vale aquella fe de ocho años. Podemos vivir una fe que responde a los interrogantes y a las formas de hoy.
Por supuesto partiendo siempre de Jesús de Nazaret en quien creemos y a quien queremos seguir y vivir. Creo que puede dar un giro nuevo a nuestra vida.
En Santurde lo podemos comentar, los lunes de 8 de la tarde a 9 en diálogo y abriendo horizontes. Creyentes, no creyentes... Vamos a intentar descubrir lo esencial, dejando aparte los añadidos y cosas que no son importantes. En los salones parroquiales.
    Todos y todas intivad@s, de cualquier pueblo y edad. Y si alguien lo quiere recibir por email, que lo diga...

La fe que hemos heredado.

Retomamos los temas de nuestras catequesis Y nos preguntamos ahora cómo ir siendo cristiano en nuestro mundo concreto, en  nuestros pueblos
¿Cómo es la fe quo hemos heredado?
  • una fe estática,  de verdades más que de vida.
  • una fe que anula lo personal: se da casi todo hecho, todo está predeterminado, no hay que pensar, no hay que tomar posturas personales. Esta fe genera anonimato, uniformidad.
  • una fe intolerante, de moral estrecha en fidelidad a la norma: ·”lo que hay que hacer" “lo que no hay que hacer".
  • una fe que se apoya en lo social, en el cumplimiento.
  • una fe desenganchada de la vida, para unos momentos específicos, para recordar tradiciones,  para venerar mis piedades particulares.
  • una fe también que ha conseguido mantener el aprecio a la Eucaristía,  que todavía escucha la Palabra, que está dispuesta a recuperar los sacramentos, en la que el problema del otro encuentra más eco.

Por eso, creemos que nuestra fe va mejorando, se van clarificando más las posturas religiosas Y la opción por una fe libre y comprometida se vuelve más atrayente.

José y Mari Carmen

Llevan 41 años subiendo a Santurdejo. Desde que se casaron.
Mari Carmen desciende de Barcelona. José de Santurdejo.
Pasan aquí el verano, apurando hasta el final, hasta que llega el
frio.
José lleva siete años enfermo, necesitando una atención total.
Su enfermedad se cataloga como “Síndrome de Cautiverio”.
Están en régimen de hospitalización a domicilio.
¿De dónde sacáis las fuerzas para atender tan
maravillosamente a José?
Del cariño. Hay días buenos y malos. Pero nos anima el hacer
por él todo lo que podamos.
No reciben más ayuda que la de la ley de dependencia.
Las personas del pueblo les acogen bien.
No quieren de ninguna forma llevarle a ninguna residencia. Su
hija Vanesa se dedica íntegramente a su padre. Los tres hijos
son la vida del padre. Está siempre pensado en ellos. El verles,
le anima. Cuando vienen ratos malos, piensan:”es mi padre”; y
todo se arregla con amor.

Carne roja y el cancer

La carne roja está siendo noticia. Cada equis tiempo nos asustan
con la bondad o el peligro de ciertas carnes y comidas. Yo creo
que hay una cosa muy clara, que la decía el profesor y médico
Pedro Ramos, ” comer poco de todo y mucho de nada “.
Ya lo dice el dibujo: cuando nosotros estamos discutiendo sobre
qué carne comer y normalmente podemos elegir, muchas
personas no pueden comer nada y mueren de hambre. Esto es lo
terrible y ahí sí que cada uno, y la administración y los políticos
y la Organización Mundial de la Salud tienen mucho que decir.

Cristianos, a pesar de todo

Hemos visto las luces y sombras de nuestra fe heredada. No obstante, seguimos queriendo vivir la fe. No hay que enorgullecerse, pero sí apreciar la fe como un valor en nuestra vida de hoy.
 A pesar de una, a veces, triste y dura experiencia de un Dios coactivo y de malos recuerdos, seguimos impulsando la certeza de un Dios que ama la vida y está de nuestro lado.
 A pesar de nuestras muchas lejanías de la persona de Jesús nos sigue atrayendo con fuerza. Y en esa búsqueda andamos.
 A pesar de toda una historia de fricciones y pendencias en nuestros pueblos, seguimos queriendo vivir en grupo, creer en grupo, sentir la solidaridad en grupo.
 A pesar de duras experiencias puntuales de negatividad en torno a la Iglesia, a los eclesiásticos, etc…, seguimos queriendo creer como comunidad, como parte de un todo amplísimo que mira a Jesús, la Iglesia.
 Muchos hoy encuentran motivos para abandonar la fe. Nosotros vamos aprendiendo que lo cristiano, más que cuestión de ideas, es algo que nos ayuda a mejorar nuestra relación, nuestra calidad de personas. Por eso pensamos cordialmente que una vida de fe es útil y valiosa en nuestros tiempos. Así va siendo el Evangelio fecundo entre nosotros.

Barbecho

Estoy admirado. Acabamos hace poco de cosechar y ya está sembrada y en parte nacida la cebada de esta campaña. Cuando los labradores lo hacen así, es que tienen probado que es lo mejor.
Pero me sorprende la prisa y la continuidad de la vida.
Años atrás se guardaba barbecho y se dejaba descansar la tierra hasta el año siguiente.
Veo la vida tan apretujada, tan sin descanso, tan llena de cosas, que echo en falta barbechos. Tiempos de reflexión.
¿Cuántos minutos estamos sin hacer nada? ¿Cuánto tiempo dedicamos al silencio?
Se ha acabado la legislatura y ya estamos hartos de discursos y de propaganda. ¿Cuándo vamos a poder reflexionar? Os imagináis una huelga de teles y radios y prensa en la que durante dos meses no oigamos nada y pensemos?
Yo creo que ya tenemos suficientes argumentos, proyectos, pistas para pensar. Eso es lo que hace falta: analizar estudiar los programas, profundizar en el pasado y en el futuro y desde ahí decidir.
Voy a pedir, por favor, una época de barbecho en la política. Es que cuando se dejaban los campos eriales un año, al siguiente la cosecha venía mejor. Ahora se echa más abono, distintas simientes… transgénicos. Todo desde la multinacional. Me apunto a una cosecha normal. Me apunto al barbecho.


domingo, 11 de octubre de 2015

Embotar pimientos

Me ha sorprendido. Subo a Pazuengos a celebrar la misa del domingo. Y un grupo de mujeres me dicen: "hoy no podemos participar en la Eucaristía porque se ha puesto enfermo N y tenían comprados los pimientos para embotarlos este fin de semana" "Vamos a hacerlo entre todas".
Es un gesto estupendo. Eso es crear, hacer y vivir la comunidad. Hemos participado otras personas en la Eucaristía y hemos celebrado que eso es Amor.
Lo mismo he visto en Santurdejo esta semana pasada. Ante la muerte de una persona y la enfermedad de su mujer, un grupo de personas han ayudado a los hijos a coger patatas, alubias...
Seguramente que también en otros pueblos ha habido y hay gestos de estos. Pero quiero remarcarlo. Es un hecho estupendo y lleno de valores cristianos.
Me decía una vez una persona en un pueblo" siempre que hay fuego en el pueblo, allí estamos todos a echar una mano".
Tampoco es cuestión de prender fuego cada día a una casa. Pero sí que es estupendo descubrir las raíces de amor y ayuda que hay en nosotros. Y necesidades, hay muchas...

¿Información?

Limita el tiempo dedicado a leer y escuchar “las noticias”. No se trata de no estar informado, pero las informaciones parece que las hicieran para deprimir o, por lo menos, para asustar. Y es que el miedo vende.
Los periodistas saben que cuanto más increíble, angustiosa y desoladora sea una historia, más atención va a acaparar, incluso aunque no tenga nada que ver con el lector; por lo tanto, tienden de forma natural a seleccionar historias terribles.
Y cuantas más lea esa prensa, mayor será la sensación de que todo lo que le rodea va mal. Sería cuestión de analizar y revisar los programas que vemos en la tele o escuchamos en la radio: ¿Qué tipo de noticias y de contenido nos aportan?
Además, la mayoría de las informaciones apenas tienen utilidad práctica. Tratan de problemas sobre los que no nos implicamos y eso incrementa la sensación de impotencia.
Leer un libro contribuye más a la reflexión que un flujo constante de noticias de última hora. Solemos decir:”qué mal están las cosas” Y nos quedamos ahí.
Es mejor, informarnos de la realidad: ver hechos, causas y alternativas. Y sobre todo ¿qué puedo hacer yo? Solo y con otras personas e instituciones.
Qué bueno sería ir haciendo entre todos una lista de lecturas que hemos hecho y que nos parecen interesantes. Podemos aprovechar y que salga una persona voluntaria para ir recogiendo esa lista

Los problemas son de todos

El sentido de lo colectivo es más difícil sentirlo y vivirlo en los problemas. Pero es preciso estar a todas.
Los problemas de nuestros pueblos son amplios y quizá demasiado conocidos, demasiado hablados, un poco “oxidados”. Pero están ahí:
 personas mayores, solas, cada vez más necesitadas de asistencia y apoyo.
 todos los temas a conseguir en desarrollo, puestos de trabajo,
 todos los problemas de unión entre los vecinos, lo relacionado con la convivencia, etc.
 y de cara al futuro, los insolubles problemas de la despoblación, del ir hacia pueblos de fines de semana.
 Incluso los problemas de nuestras parroquias: los problemas materiales, los problemas de actualizar la formación, de activar la participación, de mejorar la celebración.
Quizás un grave problema es ver la parroquia como cosa del cura y no de una comunidad, en la que todos y todas tenemos palabra, decidimos, vivimos, actuamos.
Más que problemas, quizá sean tarea de todos. No vale decir que son problemas viejos y sin solución. Adquiriendo una conciencia de tarea común podrían tener más futuro. La fe no resuelve los problemas pero alienta a darles cara.

LES CUESTA MADURAR

Desde que en la primavera apuntaron los primeros brotes de los árboles, han pasado 8 o nueve meses para poder recoger el fruto.
En la vida las cosas son así. No se hace nada de repente. Todo requiere un proceso. Puede haber cosas de repente pero son chispazos momentáneos. Y desparecen.
Hablamos hoy de la vida, de la formación, de la familia, de la persona…
Es necesario un empezar, abonar, crecer, sufrir contratiempos, tormentas, lluvias, sol… hasta que va granando o madurando y ya se puede comer.
El casarse no es cuestión de un momento, de un día, sino un proceso caminando en la entrega y en la unión. La convivencia en el pueblo requiere recorrer un camino.
Lo importante es que haya metas, que no nos contentemos con ir tirando. Sin metas no avanzamos.
Todo lo que ocurre en nuestras vidas, pueden ser elementos para  ser más personas. Es cuestión de saberlo vivir. Lo importante  es tener metas:¿Qué queremos conseguir?  Porque entonces pondremos los medios oportunos, las acciones. Lo malo es ir pasando la vida sin saber qué quiero y adónde voy   ¿Qué busco en mi vida?

martes, 29 de septiembre de 2015

El sentido cristiano de lo colectivo

Somos gente individualista. Desde niños. Lo que hay más allá de la puerta de casa no tiene importancia. Los problemas de los demás no son mis problemas. Queremos sobresalir con lo nuestro, que lo mío esté por encima del otro.
Sin embargo, tanto la vida como la fe es algo que tiene como base lo común, lo colectivo. Dios habla a través del grupo, a través de la Iglesia. Por eso hay que sentir con el grupo, aceptar las sugerencias e indicaciones del grupo de creyentes. Una fe individualista no tiene sentido; una fe con el sentido de lo comunitario es una fe abierta.
Es imposible que vivamos la fe comunitariamente si no crece en nosotros la valoración de nuestra vida en grupo, de que el valor grande es la vida del pueblo (no de las individualidades). Por eso habrá que pensar sobre todo para el grupo, sentir juntos las alegrías y dificultades del pueblo, hacer lo que más conviene a todos. Imposible vivir la fe en grupo si no colaboramos como grupo a la vida del pueblo.
Veamos algunos síntomas positivos de que esto funciona bien, cuando funciona bien: el diálogo franco, el tener a todos por iguales, estar abiertos al otro, no anclarse en el pasado, sentido crítico, dar apoyo, amor a la verdad, dar y recibir perdón, trabajar alguna vez sin pensar en la remuneración económica, no juzgar al otro, estar dispuesto a aprender. Sin estos síntomas la vivencia de la fe no tendría mucho futuro. Vivamos la fe con sentido de lo comunitario. Ahí tenemos futuro.

Compromiso con la sociedad

Porqué será que si estudiamos las diferentes sociedades de nuestro mundo observamos que desgraciadamente hay países ricos y países pobres, y que si profundizamos en el porqué de estas diferencias vemos que no es por la antigüedad de esas sociedades, ni tampoco por los recursos naturales que poseen.
¿Cuál es la diferencia entre esos países? ¿Qué es lo que tienen unos y les falta a los otros? Sencillamente, entiendo que, entre otras cosas, el nivel de conciencia del pueblo, de su espíritu, de su compromiso con la sociedad en la que viven. Comprometerse es obligarse a vivir juntos, a unos principios y unos fines juntos, es en definitiva una obligación ya contraída con todos nuestros vecinos.
Para que exista compromiso es preciso que exista conocimiento. No nos podemos comprometer en algo que desconocemos, sus aspectos y las obligaciones que ello conlleva. El compromiso social (Cívico) engloba las responsabilidades de todas las personas que integran una sociedad. Se fundamenta en generar la colaboración de todos los ciudadanos, no sólo de los gobernantes, también de los gobernados. La participación colectiva debe ser el objetivo de todo el “grupo”.
Todas las personas, como ciudadanos tienen un compromiso con el resto de la sociedad que implica cumplimiento de las leyes, colaboración en un desarrollo colectivo, productivo, y sobre todo predisposición para colaborar por el beneficio de toda la comunidad de la que él forma parte.
Por tanto el objetivo debe ser la evolución de la conciencia, la educación y la cultura que deben producir ese compromiso de todos para aumentar el bienestar social de la comunidad.
La conducta de las personas de los países ricos adopta el paradigma cuántico “prevalencia del espíritu sobre la materia con los siguientes principios”. Ética, integridad, responsabilidad, respeto a las leyes y reglamentos, amar el trabajo, esfuerzo por la inversión, deseo de superación, y puntualidad. Si se ve algo malo, no debe generar indiferencia, hay que modificarlo.
Nuestra preocupación debe ser por tanto la “sociedad” que es la causa, y no nos debe preocupar la clase política, que apenas es el “triste efecto”.
¿Cómo se alcanza la excelencia? Lo dijo Martin Luther King: No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética, lo que me preocupa es el silencio de los buenos”.

Recoge manzanas

Ya nos hemos habituado: parte de la fruta la tira el viento. Y se pierde. Paseando entre los árboles, sin alargar la mano hacia arriba, he percibido mucha fruta por el suelo. De todo tipo. Y he sentido rabia de que todo ese producto se pierda.
Leo que el 25% de la alimentación se pierde ¿No podemos ver formas de aprovecharlo?
En otros tiempos se usaba para las gallinas, los cerdos, las vacas… Ahora ha cambiado la geografía animal. Pero ¿podemos recuperar ciertas costumbres?
He tenido la suerte de que durante varios años he hecho la re-espiga de peras, manzanas, verduras, pimientos, uvas... para centros benéficos. Y de verdad que es rentable.
Es triste que ciertos frutos se caigan del árbol sin más. Con toda el hambre que existe. Y antes se decía que era muy caro mandarlo a países del tercer mundo. Ahora a pocos kilómetros, o mejor, a pocos metros, hay personas que lo necesitan. ¿Pudiera organizarse ese uso responsable de esos productos?

Cambiamos la portada

Cambiamos hoy la portada. Nuestras fuentes cambian. Porque en Santurde se ha renovado la plaza y con ella, la fuente. Estaba en el centro y ahora mana su agua en un lateral junto a la sacristía.
Está toda la explanada a la misma altura, sin aceras, con adoquines. En medio cuatro farolas y árboles. En otra parte unos grandes tiestos dentro de unos cajones. Pone una señal “prohibido aparcar en toda la plaza”. Porque ahora se puede recorrer y andar por toda ella.
Al hacer las obras, se han renovado e instalado nuevas tuberías y servicio de luz, teléfono, agua,…
Lo importante es que la plaza siga haciendo su servicio. Centro de encuentro, diálogo, acontecimientos, comidas, bailes, fiestas,…
No olvidemos que las plazas han sido históricamente el lugar de los Concejos del pueblo. Ahí se han deliberado todos los temas importantes del pueblo y luego se recogían las conclusiones en un arca (la vimos el otro día en misa) cerrada con tres llaves. Ahí se guardaban las conclusiones.
Plazas hay muchas. Pero lo bueno es que creen pueblo: congregación, unión, encuentro.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Refugiados


POSIBILIDADES :
Mentalización sobre todo por parte del obispo con testimonio de dejar y prestar edificios propios de la comunidad diocesana

Plantearlo en todas las comunidades parroquiales, religiosas, cofradías ,asociaciones,…..santuarios,ermitas…

1. Acoger en un piso a una familia.  Pagarla entre toda la parroquia y el pueblo
  Coste: 300 euros  más la comida, calefacción, luz gas……..  600 euros
  .- socios….  ( entre x voluntarios inscritos )
-.administración civil, otras entidades (bodegas, Cajas,..)
 A VECES ENTRE VARIOS PUEBLOS. Implicación de parroquias, religiosos, cofradías….

2. Usar alguno de los lugares que tiene la iglesia ya:
  Casas vacías parroquiales: Uruñuela, Bobadilla, Canales,…..Briñas………….(Hacer elenco)
 Casa convivencias Pedroso,  Nalda (ermita y casa ), Monjas Ezcaray (junto al tren ) Ojacastro?, Uruñuela(colonias ),san Asensio (frailes )……
3. Colegios con internado sin usar o a medias : Haro, San Asensio, Casalarreina, Leiva ,Menesianos,
4. Acogida a una persona en una familia.
5.  Logroño:-Seminario.     …......                  1 piso Palacio, Redonda,……..(Elenco )

Santurde, Santurdejo, Pazuengos :
a. Una persona sola: vivir en mi casa. Gastos 200 euros: comida y calor
b. Una familia: 300 alquiler, 200 calefacción y 100 comida.
c.  Pagar entre los tres pueblos:    Cofradías, Parroquias, socios,  de la zona
Fomentar la colaboración: comida de todo tipo, leña, ropa, dinero-cuota-invitación-clases de castellano
ES UNA OPORTUNIDAD -UN KAIROS-DE RENOVAR NUESTRA CARIDAD Y SOLIDARIDAD...
COORDINACION ZONAL Y PROVINCIAL.

Implicación civil.  
Colaboración eclesial, voluntariado

¡Fuego!

Dos barcos se hunden frente a Libia y ACNUR habla de "al menos 200 refugiados muertos" Personas mueren en los bajos de un camión..Diez heridos en Hungría tras volcar una furgoneta con 18 refugiados sirios. Las noticias diarias son terribles En lo que va de año, han muerto 2.500 personas en el Mediterráneo
  Hay  Estamos cada uno en nuestras cosas y de repente se oye una voz ”fuego”. Todos dejamos nuestra labor y acudimos rápidamente al lugar del fuego a intentar echar una mano y apagarlo.
Resuenan por todo el mundo las muertes de personas que intentan salir de las guerras, del hambre… que van buscando cobijo, seguridad, trabajo.
 Yo pido que nos levantemos de la mesa o del sofá o de la playa y acudamos rápidamente  a través de firmas en Internet, ,de manifestaciones, de exigencias  a los gobernantes, de acogidas en nuestras casas…. No puede ser que siga muriendo ni una persona más en la s aguas del mar o en las alambradas que ahora se extienden a otros países.
 Hay una razón de fondo muy fuerte: los que podemos, queremos vivir en un ritmo de vida . Y ello lo conseguimos fabricando armas, rechazando a los otros, ,intentando acallar los gritos de hambre.
 Solamente se conseguirá un cambio hacia la justicia cuando las personas- todas –lo reclamemos y estemos dispuestos a poner de nuestra parte lo necesario.
   Hay una discusión entre el Vaticano y el gobierno italiano a ver quién tiene que  acoger a los refugiados inmigrantes… Yo creo que d e momento, todos tenemos que acoger.  Luego, cuando evitemos el hambre y la muerte, ya dialogaremos a ver quién tiene más responsabilidad.
Si una casa se quema en un pueblo, le ofrecemos enseguida nuestra casa para vivir, para comer… ¿Por qué´ a estas personas refugiadas, inmigrantes,.. no les ofrecemos nuestras casa ,nuestro dinero, nuestra ayuda eficaz? Me ha perecido oir un grito muy fuerte  y hay que echar a correr¡ Fuego!

Ser Cristiano en nuestra sociedad

Hemos constatado en días anteriores cómo en nuestra sociedad se ha dado un cambio muy notable. ¿Cómo vivir la fe cristiana en mundo así? Se requieren una serie de disposiciones, una manera nueva de ser:
+ Imposible vivir la fe de modo nuevo si no nace en nosotros un sentido nuevo de igualdad y de corresponsabilidad.
+ Imposible sin el sentido de la participación, del todo es de todos. Aquí entra el papel nuevo de los laicos en la Iglesia, el papel de la mujer. Que las minorías también cuenten.
+ Imposible sin el cultivo de un sano sentido de la democracia, de que la fuerza está en el pueblo y de que es preciso valorar la vida de los pueblos hasta en los detalles.
+ Imposible sin el respeto al otro, a lo común. Sentirnos complementarios en la vida de las familias y de los pueblos.
+ Imposible sin pensar bien del otro, sin apreciar los valores de toda persona.
+ Imposible sin un talante pacifico, pacificador, reflexivo, generoso. Saber dialogar con paz, manifestando la opinión.
+ Renovando la fe heredada, en las celebraciones (ya a veces sin sacerdote) en la nueva mentalidad creyente.
+ Imposible sin tomarse en serio lo social y lo político, formándose para un mundo en cambio.
Con una mentalidad así podremos vivir lo cristiano con cierta intensidad y futuro en este mundo en cambio que es lo nuestro.

Por contagio

Dicen las personas que saben de esto que hoy ya “la fe no se enseña, se contagia “. La fe ya no se hereda de padres a hijos.
El cristianismo que en sus orígenes tuvo una expansión admirable, la fe no se heredaba, se contagiaba por la adhesión a una Persona, Jesús, y a un estilo de vida marcado por los planteamientos del Evangelio.
La fe se contagiaba más por el testimonio que por la herencia de unas doctrinas. Y en ese testimonio que se contagiaba, tenía una importancia muy fuerte la caridad, el amor entre los miembros y para los pobres. Esto arrastraba a las personas y animaba a hacerse cristiano.
Cuando ya se hicieron cristianos porque lo mandaba el emperador, la costumbre, el cristianismo empezó a derrumbarse.
Hoy buscamos vivir una fe de una manera tan atrayente, tan ilusionante, que implique ya desde el principio una adhesión a Jesús, a su estilo de vida, a una apuesta por los pobres, a una forma de vivir que sea alternativo a una sociedad donde la vorágine del dios dinero, poder, placer y sus consecuencias campan a sus anchas.
Si somos cristianos, podemos transmitir la alegría, el gozo, de serlo. Y una nueva forma de vivir No se trata de imponerlo a nadie. Sino de vivir a Jesús, su Presencia en todo y en todos y tratar de hacer un mundo nuevo como Él plantea.

Ofrenda de alimentos

Es corriente que en muchas parroquias que se haga una ofrenda de flores al santo o a la Virgen Patrona. En Santurde hemos intentado dar un giro y enfocarlo como ofrenda de alimentos.
Era costumbre que en las fiestas de los pueblos acudían los pobres de los pueblos, transeúntes de la zona, a comer gratis en la plaza la comida que cada pueblo les daba: alubias, garbanzos, carne... Ahora esos pobres ya no pasan por nuestras plazas. Pero hay 160 personas que cada día van a comer y a cenar a la Cocina Económica de Logroño. Y hemos pensado que podíamos cambiar la ofrenda de flores por ofrenda de alimentos. Una comida viene a acostar 480 euros. Y les hemos llevado dinero y comida en especie. Hemos entregado 784 euros y unos 100 kilos de comida variada.
Es bonito pensar que el día de nuestra Patrona, hay otras personas participando de nuestra alegría y de nuestra comida.
María en las bodas de Caná dijo:”no les queda vino”. Hoy le decimos:”Aquí tienes estos alimentos “. Y hace que lleguen a la Cocina Económica.
Podría ser una bonita y cristiana costumbre que podríamos establecer en las parroquias.

REFUGIADOS – LLAMADA AL AFECTO

Hace unos días 50 personas murieron asfixiadas en la bodega de un barco. Poco después fueron encontrados más de 70 muertos en el interior de un camión. Y, casi todos los días nos despertamos con la noticia de un nuevo naufragio en el Mediterráneo. Tenemos un mar que se llena de muertos. Unas fronteras que se llenan de alambres, pinchos, cuchillas... y de muertos.
Hombres, mujeres, niños y niñas, muertos.
Y una parte de Europa llora, grita, quiere que se salven, que no mueran, pero... pero que no vengan, que se vayan, que desaparezcan, que no existan y que no tengamos que verlos en la tele, y menos en nuestras calles, con sus mantas, en el metro, o en las escaleras de nuestras casas.
Algunos de forma irresponsable promueven el miedo a “los otros”, “los ilegales”, “los que vienen a vender sin licencia”, ”a gastar nuestra sanidad”, “a quedarse nuestras ayudas”, “a ocupar nuestras plazas de colegio”, “a pedir”, “a mendigar” “a delinquir”...
Pero el miedo es sólo eso: miedo. Nuestro miedo a vivir un poco peor contra su miedo a no sobrevivir. Nuestro miedo a tener que compartir una pequeña parte del bienestar contra su miedo al hambre y a la muerte, tan profundo que les ha dado el valor de arriesgarlo todo, para venir sin otro equipaje que el propio miedo.
Miedo contra miedo. Y el suyo es más fuerte. Así que: abramos los ojos. No va a haber suficientes muros ni alambres que paren esto. Ni gases lacrimógenos ni pelotas de goma. O abordamos un drama humano desde la capacidad de amar que nos hace humanos, o acabaremos todos deshumanizados. Y habrá más muertos, muchos más. Ésta no es una batalla para protegernos de “los otros”. Ahora mismo esto es una guerra contra la vida.
Que los gobiernos dejen de amenazar con el “Efecto llamada”. Lo que necesita Europa, urgentemente, es una “Llamada al afecto”, una llamada a la empatía. Podrían ser nuestros hijos, hermanas o madres. Podríamos ser nosotros, como también fueron exiliados muchos de nuestros abuelos.
(Adaptado, por Juan Miguel Vergara, de un texto que Ada Colau ha publicado estos días).

domingo, 30 de agosto de 2015

Victorino Uruñuela Vozmediano y Obdulia Crespo Pisón

Se casaron hace sesenta y dos años. Han tenido tres hijas. Una, Teresa, murió a los 33 meses, otra, Raquel, a los cuarenta y tres años, y otra, Maite, vive. Reviven con emoción el cariño de cada una de ellas. Su mayor recuerdo y vivencia, las hijas. Su corazón está en las que murieron y en la que vive. Aman tremendamente a la familia y les están agradecidos a tope. Muy unidos a los suyos. Reviven cómo sufrieron y gozaron con un cariño inmenso. “Lo mejor era para ella“, “hicimos todo lo que sabíamos, nosotros y toda la familia“. Ahora ya viven jubilados entretenidos en las pequeñas cosas de casa y un huerto familiar, como recreo. Tienen muy buena relación con las amigas y con los amigos del pueblo. La hija, les mima, le trae todo, les a
siste. Recuerdan el cambio total que han vivido en las condiciones del pueblo. El cien por cien.Tienen muy buena memoria y relatan historias del pueblo. "Parece que hemos ganado mucho y que ya no hay peleas como en otros tiempos". Con sus años participan en la vida del pueblo y de la parroquia y cuidan con esmero la pequeña huerta. Son un testimonio estupendo de dos personas nacidas el mismo día: 21 de mayo, en años distintos. Gracias.

Lo tenemos aquí y gratis

Me gusta este cartel. Muchas veces podemos malgastar o gastar
con demasiada facilidad el agua. Como sale por el grifo, como
no recordamos la factura, como corre por el canal… Quizás nos
venga bien el revalorizar el agua. El disfrutarla y respetarla.
Y desde luego, solo cuando nos cuesta esfuerzo conseguir algo,
solamente entonces lo valoramos, lo disfrutamos de verdad.
Siempre he pensado que si cantidad de cosas, por ejemplo las
estrellas, la luz, el sol, el agua, el mar, la atmósfera… solo
existiesen en alguna parte lejana del mundo, iríamos allí todos
en viajes carísimos a verlo. Lo tenemos aquí y gratis. Qué bonita
oportunidad para valorarlo, disfrutarlo y respetarlo.
Vamos viviendo un verano muy cálido ¿Es fruto del efecto
invernadero? ¿Lo estamos produciendo nosotros al no respetar
la naturaleza? Aún estamos a tiempo de enderezar un poco el
clima, no con rogativas, sino cuidando, respetando,
conservando la naturaleza, no ya con poesías, sino con un trato
digno y respetuoso. No manchando, no echando insecticidas a
granel, no con productos transgénicos que nos marca la
multinacional Monsanto u otras, sino desde un cultivo sano de
las tierras

¿Qué ha cambiado, qué es lo que queda?

Muchas cosas han cambiado en nuestro mundo y en nuestro modo de vivir y de creer. Y otras muchas siguen, aunque de otra forma.
Lo que más se nota: que antes íbamos al templo y ahora la asistencia es muy pequeña.
Pero en pequeño grupo que intenta descubrir el nuevo rostro del Evangelio:
1. Ha cambiado nuestra idea de Dios: antes tan justiciero, tan fiscalizador. Ahora, Padre, más cercano, más apoyo, más en la vida.
2. Nuestra idea de Iglesia: antes tan de los de arriba, tan poco cercana al pueblo. Ahora de todos, porque todos somos importantes.
3. Nuestra manera de vivir la fe: antes cada uno individualmente, tan cerrada. Ahora con una forma más participativa.
4. Antes una fe del carbonero. Lo que nos habían dicho. Ahora más crítica, más formada, con interrogantes, de más sentido común.
5. Antes, confesarse daba miedo, era duro, para ponerse a bien con Dios. Ahora más gozosa, más liberadora. Para ponerse a bien con el hermano
6. La misa antes era obligatoria, en latín. Ritual, no se entendía, no se comulgaba. Ahora más participativa, todos celebramos, importancia de la Palabra, de la comunión, de la comunidad, abierta a las necesidades y problemas de la vida.
7. Antes era repetir y decir muchas oraciones. Ahora escuchar a Dios en nosotros y en la vida.
8. Antes, mucha atención al tema sexual, ahora a toda la persona, a los más pobres.
(Sacado de Fidel Aizpurua)

¿Se muere de repente?

Solemos decirlo y lo hemos vivido hace unos pocos días. Pero yo creo que nadie se muere de repente. De repente cosechamos, porque un día decidimos hacerlo. De repente salimos a la calle, comemos… Pero la muerte es algo que vamos haciendo día a día. Mejor, yo diría que día a día vamos viviendo y llenando la vida. Vamos aprendiendo a amar y entregar nuestra vida segundo a segundo. Vamos perdiendo fuerzas, pero ganando sencillez.
La vida es algo así como una espiga de trigo. Cuando ya está sazonada y madura, repleta de granos, inclina su cabeza porque ya está dispuesta a la entrega. Momento a momento vamos llenando el saco hasta que llega un momento que ¡ya está! Y lo atamos.
No es que vayamos dejando sino cogiendo, rellenando: días, nombres, personas, amor…
Será bonito que vayamos ensayando en nuestra vida para la entrega y cuando haya que darla del todo: “Padre en tus manos encomiendo mi espíritu”. Aprendió a vivir durante tantos años. Y como el niño, recién nacido, lo colocan en el seno de la madre, a nosotros nos coloca la muerte en las manos de Dios.

Ya lo comentaremos Parece que hoy se cree menos que antes. Al menos eso se dice y se ve sobre todo en los jóvenes, aunque cuántas veces, en otros tiempos, ha estado motivada por el miedo y la coacción
-No hemos visto la fe como un bien para la persona. Por eso, no se ha visto a Jesús como a un amigo, no se ha disfrutado de El y de la fe. Al verlo como un peso, una obligación, como si fuéramos a ser más felices sin Dios, quizás la noticia esperada era que Dios no era necesario para la vida
- Hoy tratamos de subsanar esta manera de pensar diciendo que la fe es un valor para la vida y que, por lo tanto, habrá que entender la fe de una manera nuev
a,  con otra mentalidad
-Creer pensando que la persona es autónoma, lo que no lleva  a prescindir de Dios sino a sentirse más responsable
-Creer en la conciencia de que Dios no está fuera de nuestra realidad, sino dentro, en nuestra misma barca. En El vivimos, nos movemos, somos y existimos
-Creer en una sociedad en cambio. Por lo tanto, con una fe actualizada y cultivada, no rutinaria, no simplemente de costumbres sociales
En el fondo, hoy se requiere una fe más centrada en Jesús y en su Mensaje para ir sabiendo qué es lo bueno y qué es lo justo en este mundo que nos ha tocado vivir
Conclusión: ¿Cómo nos va a sobrar algo que en realidad puede ayudarnos mucho a ser personas?

Mi maestra

Siempre recordaré a mi maestra. 1944. Y tiene que ser así por muchos años que hayan pasado.
No podemos olvidarnos de aquellas personas que con su trabajo, sacrificio y cariño, nos enseñaron a leer, escribir, rezar y tantas y tantas cosas necesarias que íbamos a necesitar a lo largo de nuestra vida
No creo que nadie los haya olvidado, aunque, cuando íbamos a la escuela, éramos ajenos a su gran esfuerzo.

Yo he visto llorar a mi maestra más de una vez. Era de impotencia. No es que fuéramos muy rebeldes. No, es que éramos muchas niñas y de todas las edades y ella sola no podía con todo.
Gracias a ellas, hemos podido defendernos a lo largo de los años. Siempre les estaremos agradecidas, recordándolos con cariño y con este pequeño homenaje
Para mí personalmente, fue una persona muy querida
A los pocos momentos de morir, mi madre fue la primera persona que vino a verme, me abrazó y me dio un beso. Yo era muy niña y me eché a llorar.
Nunca la olvidaré, Señorita Narcisa Ruiz del Castillo. Gracias.
Blanquita

VALVANERA

Cuarenta y cinco personas de Pazuengos subieron andando y 25 fuimos en el autobús. Más coches particulares. Total ciento tres personas. Los de Santurdejo fue el sábado. Ya lo comentaremos. Los pazonguinos hablan de “un día especial” de “estar entusiasmados”, de “fiesta” familiar.
Los andarines pararon en Beneguerra, luego en el campo de la salve y cantaron ahí la salve. Almorzaron y adelante. No pudieron dormir en el monte, según costumbre porque estaba reneblando.
Dicen que es una tradición de acción de gracias tras la cosecha. Hay diecinueve niños.
Traen un muy buen ambiente. Caminan en grupos.  Refuerza la unión, un día de pasarlo juntos y caminar hacia Nuestra Señora de Valvanera. La vuelta la realizamos en dos autobuses y los coches particulares
Es curioso. Normalmente son pocas las personas que viven en Pazuengos, pero cuando se trata de recordar sus raíces históricas, religiosas, sociales, resucita su historia y su memoria.

Pastor de camellos

No se trata de ningún anuncio ni de ninguna oferta de trabajo.
Es la experiencia de una persona- le vamos a llamar Roberto- que ha vivido año y medio cuidando camellos en el desierto. La escasez de agua, de alimentos. Calor intenso y frio por la noche. Aplasta a cualquier persona. Y el silencio inmenso y la soledad eterna. Pero Roberto vivió así año y medio en el Sahara.
Y vive ilusionado. Se fue buscando a Dios, con pasión por Dios.  Hace unos años. Ahora lo recuerda con entusiasmo, con felicidad, con añoranza.
El día es largo en el desierto. El se entretenía descubriendo las huellas y analizando las pisadas de los camellos para poder luego buscarlos. Se especializó en ello a lo largo de ese tiempo, aprendiendo a seguir a los camellos y a localizarlos.
Y así aprendió a reconocer las huellas de Dios en la vida. Su vida posterior ha sido muy interesante. Ha recorrido miles de kilómetros y de países... siempre en busca de Dios. Sin nada. Como un carrilano de la vida.

Y aprovechando la experiencia que le dieron los camellos de “buscar las huellas divinas” en la vida. Es un “hermanito de Jesús”, de la escuela de Carlos Foucault. Este cristiano converso, Carlos, después de vivir la fe, dice:«Enseguida que comprendí que existía un Dios, comprendí que no podía hacer otra cosa que de vivir sólo para El».

Funerales

Ayer participé en un funeral como un cristiano más... Y sentí que esa celebración me recordaba otra forma de vivir a Dios. Me sonó a costumbre, a fórmulas hechas, a tratar de convencer a Dios en favor del difunto.

Dice una señora de mi pueblo que “Dios anda mal de memoria”. Y puede que lleve razón porque nos pasamos medio funeral y media eucaristía diciéndole “acuérdate”... ¿Es posible que haya que recordarle las cosas y sobre todo el nombre de sus hij@s? Y todo porque pensamos que tiene que echar una mano, ya que parece ser que la salvación de Jesús no es bastante.

Así nos pasamos la misa diciendo no sé cuántas veces: “El señor esté con vosotros”. Y así seguimos a lo largo de la celebración y ni siquiera tras la palabra, tras la comunión descubrimos que “ya” está con nosotros y en nosotros. Es curioso, porque seguido decimos en el prefacio “en Él vivimos, nos movemos y existimos”.

Me echaron una regañina porque en una celebración de la vida, la muerte y la plenitud de Vida, celebré porque ya estaba el difunto en la plenitud de Dios. Y ¿si había hecho cosas mal...?

Es curioso. Mi padre murió hace muchos años. Somos dos hijos curas. Y me di cuenta de que por tener dos hijos presbíteros, y aunque le dijésemos más misas, no suponía mayor salvación para él. Mi madre -fiel creyente pero con algunos años- sigue encargando la misa cada año en el aniversario en la parroquia.

Nos acosa la rutina y hacemos celebraciones sin estar en ello. Por dos veces me ha ocurrido que en la oración de los fieles he dicho textualmente: “que se caiga el techo y nos pille a la mitad...” Y automáticamente han respondido la mayoría de los participantes: “Te rogamos, óyenos”. Menos mal que solo lo pedía para la mitad de las personas.

Qué problemas si en una eucaristía me olvido de decir el nombre de la persona difunta... Nunca he cobrado, pero muchas familias no se quedan tranquilas si no dan el dinero.

Y luego, el tema de las flores. Cuantos más ramos, más apreciado era el difunto... He visto con alegría que las Hijas de la Caridad en un pueblo pequeño, cuando moría alguna de ellas, llevaban simplemente tres rosas.

También un compañero cura dejó escrito y así se hizo que el dinero que querían gastar en flores se dedicase a una obra concreta: a la Cocina Económica.

Nos cuesta vivir que Jesús resucitado nos une a Él en la muerte y en la Vida. Que no necesita ni de nuestras oraciones ni de nuestras obras. Esas vienen como consecuencia de sentirnos amados por Él.

¡Fuego!

Dos barcos se hunden frente a Libia y ACNUR habla de "al menos 200 refugiados muertos
Personas m
ueren en los bajos de un camión..
Diez heridos en Hungría tras volcar una furgoneta con 18 refugiados sirios   Las noticias diarias son terribles En lo que va de año, han muerto 2.500 personas en el Mediterráneo
  Hay  Estamos cada uno en nuestras cosas y de repente se oye una voz ”fuego”. Todos dejamos nuestra labor y acudimos rápidamente al lugar del fuego a intentar echar una mano y apagarlo.
Resuenan por todo el mundo las muertes de personas que intentan salir de las guerras, del hambre… que van buscando cobijo, seguridad, trabajo.
 Yo pido que nos levantemos de la mesa o del sofá o de la playa y acudamos rápidamente  a través de firmas en internet, ,de manifestaciones, de exigencias  a los gobernantes, de acogidas en nuestras casas…. No puede ser que siga muriendo ni una persona más en la s aguas del mar o en las alambradas que ahora se extienden a otros países.
 Hay una razón de fondo muy fuerte: los que podemos, queremos vivir en un ritmo de vida . Y ello lo conseguimos fabricando armas, rechazando a los otros, ,intentando acallar los gritos de hambre.
 Solamente se conseguirá un cambio hacia la justicia cuando las personas- todas –lo reclamemos y estemos dispuestos a poner de nuestra parte lo necesario.
   Hay una discusión entre el Vaticano y el gobierno italiano a ver quién tiene que  acoger a los refugiados inmigrantes… Yo creo que d e momento, todos tenemos que acoger.  Luego, cuando evitemos el hambre y la muerte, ya dialogaremos a ver quién tiene más responsabilidad.
Si una casa se quema en un pueblo, le ofrecemos enseguida nuestra casa para vivir, para comer… ¿Por qué´ a estas personas refugiadas, inmigrantes,.. no les ofrecemos nuestras casa ,nuestro dinero, nuestra ayuda eficaz? Me ha perecido oir un grito muy fuerte  y hay que echar a correr¡ Fuego!

Fiesta solidaria

Ya es una costumbre arraigada. Pero merece la pena resaltar y ojalá imitar. Torrecilla en Cameros es un pueblo que hace ya 15 años organiza cada verano el día solidario. Con una serie de actividades y sobre todo con una mentalización muy fuerte. La recaudación obtenida durante la Fiesta de la Solidaridad alcanzó la cifra de 35.000 €, que serán entregados íntegramente a la Fundación Visión Mundi. Para prevenir, curar y tratar el tema de la vista en África.
Todo el pueblo, todas las edades, todas las asociaciones, todas las actividades posibles.
Qué bonito el hecho de que en medio de nuestras vacaciones, de nuestras fiestas, tomemos conciencia de que hay otras personas con dificultades, problemas, pobrezas y nos comprometamos con ellas.
Normalmente se acude a mercadillos de cosas que tenemos y las vendemos, a colectas, a actividades que engendran riquezas... Y ¿ qué tal si tanto los ayuntamientos, como las parroquias, como los ciudadanos nos comprometiésemos a aportar el 0,7 de los gastos o de los ingresos de fiestas y los destinamos para una causa social?.
Sin duda, la alegría es mucho más profunda cuando es común y se comparte. Y esto no por obligación sino por convencimiento: más allá de unas limosnas.
Si no estoy mal informado, en Torrecilla no surgió la iniciativa de la iglesia sino de personas particulares. Y ya llevan 15 años. Cada vez a más en implicación y en mentalidad.

Cambiar no es perder

Estamos hablando del cambio notable que se está dando en nuestra manera de vivir y de creer. A todos nos cuesta abandonar los viejos esquemas aprendidos desde siempre. Y sin embargo algo va cambiando en la vida de nuestros pueblos: mejora la convivencia, el interés no decrece. Necesitamos cambiar, porque cambiar no siempre es perder, muchas veces es ganar.
¿Cuáles son las condiciones para que en nuestra vida cristiana se dé un cambio que nos lleve a una vivencia mejor de lo cristiano? Algunas como estas:
- apertura de mente y de corazón.
- respeto al otro y deseo de verdad.
- vivir en el hoy con los ojos abiertos.
- no justificar situaciones que ya no se tienen en pie.
- no agarrarse a dependencias, ansiar ser más libre.
- no vivir en el olvido, en el desamor.
Cambiar bien es señal de que se está vivo. Hay que luchar contra la rutina que nos puede, contra la falta de esperanza que se instala en nuestros días. Hemos sido criados en una fe rutinaria; hay que lograr llegar a una fe viva.
Cambiar no tiene que ser algo puntual, sino un modo de vida. Siempre hay que estar cambiando, evolucionando, repensando las cosas. Así nuestra fe puede tener más futuro y ser un bien para nuestras personas

SANTURDEJO

Han sido dos meses de mucha actividad cultural en Santurdejo. Todo un verano con muchas actividades y muy interesantes. Las charla de Araujo sobre la naturaleza, la iniciación a los huertos ecológicos, los conocimientos y el bien hacer y enseñar de Oscar Puente, Prehistoriador de Atapuerca, la visita nocturna por los caminos del monte, los conciertos, los cursillos de cerámica… Fenomenal.
Además las fiestas, la comida popular, las celebraciones en la iglesia con un magnífico coro que ha ensayado muchísimos días y con mucha participación. Y una participada eucaristía.
Una marcha a Valvanera con un poco de niebla y lluvia.
Hemos tenido tiempo para trabajar el tema de los sentimientos en grupo y para comentar el libro del “Principito”.
Se trata de ir creciendo y aprovechar todas las oportunidades para descubrir, conocer y crecer.
Un grupo también ha disfrutado recorriendo el ciclo de arte de la zona: románico, gótico, renacimiento y barroco y finalmente la ermita de Santo Asensio.

FIESTAS DE VERANO

Me ha gustado la pregunta de nuestro obispo sobre las fiestas del verano: ¿Por qué se confunden las fiestas religiosas añadiéndoles elementos totalmente ajenos que las privan de su origen y de su ser?
Empiezo a dialogar sobre ello. Abierto a otras respuestas.
Hay que reconocer que el país no es cristiano. Y que en las fiestas participan muchísimas personas que simplemente pasan de la fe. Ya no celebran la fiesta de un santo o de María sino las fiestas del pueblo. Sí que hay cristianos que viven su espíritu y su seguimiento a Jesús con mucha entrega en honor a esa memoria histórica.
Pero podemos pensar que las fiestas que dicen ser en honor de un santo, de María…, son fiestas nacidas al aire de la necesidad de vacaciones y juerga. Tras las cosechas recogidas había dinero para gastar. La iglesia intentó cristianizar esas fiestas queriendo darle un sentido religioso.
Quizás hoy podamos retomar, las personas que lo queramos, que no van a ser muchas, el sentido cristiano. Ahí sugiero algunas pistas:
.- Pienso que en las eucaristías no tiene sentido la presencia como tal de los políticos. Pueden participar como cristianos particulares. Celebro que haya políticos no creyentes que no quieran participar en las misas de las fiestas.
.- Las procesiones las hemos convertido entre todos en elemento turístico. A veces hasta reconocido oficialmente. Lo que me cuesta entender es la misión de un cura con ropa litúrgica en esas procesiones turísticas.
.-Tenemos una oportunidad preciosa para predicar anunciando no costumbres y tradiciones sino el evangelio. Y revisar lo que decimos en los cantos a ver si va con el Evangelio.
.- Hay gestos que no van con el espíritu evangélico: teles y fotos en las misas, primeros puestos.
.- Toda eucaristía ha de estar abierta a los más pobres. Ellos deben tener un lugar preferente y toda eucaristía ha de suponer un compartir real. Colectas a favor de los pobres. Un índice puede ser los mercadillos con fines solidarios e incluso intentar que el 0,7 de los gastos de las fiestas se dedique al tercero o cuarto mundo.
.- Hay muchos elementos cristianos: comidas en común, peñas, calderetes, acciones solidarias, baile y diversión, música…alegría. Quizás no vividos conscientemente como elementos cristianos.
Sí que me invito a pensar que nunca las fiestas pueden absorber los gastos del municipio, porque hay muchas personas de fuera. Luego, a lo largo del año, quedan pocas personas en el pueblo, pero necesitan muchas cosas y será bueno dedicarles dinero.
Seguimos dialogando. Las fiestas, como el país, ya no son por motivación evangélica, sino por restos de un nacionalcatolicismo. ¿Qué pensáis?

domingo, 19 de julio de 2015

¿Habrá en la Iglesia alguien que se atreva?

Los sacramentos de la Iglesia ya no significan casi nada para la inmensa mayoría de quienes aún participan en ellos. Un signo que deja de significar ya no es un signo, sino un juego de magia. Los ritos cristianos y los símbolos en que se fundamentan han degenerado, para la mayoría de los creyentes, en pura magia. Por supuesto que los hombres y las mujeres de hoy seguimos necesitando de la magia, es decir, de palabras y gestos que de un modo automático e irracional nos vinculen con lo trascendente. Pero esa no es la cuestión.
Sostengo que muchos de los comportamientos de sacerdotes y laicos durante la celebración eucarística son fundamentalmente mágicos, no religiosos. ¿Te imaginas a los apóstoles arrodillándose ante el pan o a Jesús recogiendo las miguitas del plato? Estos comportamientos reflejan que nuestra actitud ante el signo sacramental es mucho más mágica que religiosa.
Para que puedan significar, los signos han de entenderse. La doctrina del ex opere operato, la que postula que el sacramento es eficaz con independencia de la comprensión de quien lo recibe, ha desvinculado al signo del sujeto y lo ha degenerado y cosificado. Los sacramentos hay que entenderlos, al menos en alguna medida. De lo contrario, no sacramentalizan nada, que es lo que sucede hoy en nuestros templos. Nadie entiende nada. A lo que más me recuerdan nuestras misas es al teatro del absurdo de Beckett.
Pongamos el ejemplo de la Eucaristía, cuyos símbolos son el pan y el vino. El pan es, desde luego, algo cotidiano, blando y nutritivo. Que el pan sea símbolo de Dios significa que Dios es algo cotidiano, que Dios es blando, que Dios es nutritivo. Pero si el símbolo es el pan, el signo o sacramento es el pan partido, repartido y comido. Así que de lo que se trata es de partir y repartir el pan conscientemente; de llevárselo a la boca conscientemente; de, conscientemente, masticarlo y tragarlo.
Conscientemente significa a sabiendas de que no se trata solo de dar pan a los demás, sino de ser pan para ellos, de convertirte en el alimento que alivia su necesidad. Comer de este Pan nos da fuerza para ser pan. En esta misma línea, el signo no es simplemente el vino, sino el vino repartido y bebido. Beber de este Vino nos posibilita ser vino para los demás. Y el vino es la sangre, es decir, la vida: ser la vida para los demás.
Y eso de reservar la eucaristía en un sagrario, ¿a qué viene? ¿No hemos dicho que el verdadero signo es partirlo? Prueba de que nuestra mentalidad es mágica, es que pensamos que Dios está en el sagrario más que fuera de él. Pero eso… ¡es absurdo! No es que esté allí más que en otra parte. Es que está allí para… significarnos que está en todas partes, para que lo recordemos. Dios está en todas partes, decimos, pero luego nos empeñamos en meterle en una caja. Meterle en unas teorías que llamamos teologías y en unos símbolos que llamamos sacramentos, pero que no sacramentalizan nada.
Solo queda una solución: explicarlo todo como si nunca se hubiera explicado, pues quizá esa es la situación; y queda, por supuesto, realizarlo todo como si fuera la primera vez, pues acaso lo sea de verdad. Veremos entonces, maravillados, la potencia de nuestros símbolos, redimiremos nuestros ritos, descubriremos, en fin, su poder transformador del alma humana.
Pero, ¿habrá en la Iglesia alguien que se atreva? ¿Habrá alguien que presente estos símbolos y ritos no solo como aquellos en los que se cifra la más genuina identidad cristiana, sino como símbolos y ritos de valor universal, aptos para todos, cristianos o no? ¿Habrá alguien, en fin, que presente el cristianismo como religión y humanismo inclusivo, no excluyente ni exclusivo?

El respeto a la diferencia de otras tradiciones espirituales no debe hacernos perder la visión del cristianismo como propuesta humanizadora universal. Detecto en mis contemporáneos no solo un hambre de espiritualidad, sino un deseo de recuperar, de forma comprensible y actual, la tradición religiosa de la que provenimos. El cuidado del silencio, una sensibilidad que está creciendo, comportará un cuidado de la palabra y del gesto. Pero, ¿habrá en la Iglesia alguien que se atreva? ¿Dónde estarán los profetas que nos hagan entender que solo hay posible fidelidad al pasado desde la creatividad y la renovación en el presente
Publicado el 26.06.2015   PABLO D’ORS | Sacerdote y escritor