jueves, 31 de enero de 2013

Jesus, la buena noticia



Pasaron como cuarenta años hasta que por fin uno se decidió a ordenar lo que se contaba y comentaba en su comunidad sobre Jesús. Con todo eso escribió un libro.

Luego otro se informó de lo que decía el primero añadió datos de otros papeles que corrían por allí.. Y luego otro...

Cada uno escribió en un sitio distinto y así salieron los cuatro evangelios. Bueno, hay más, llenos de leyendas e historietas, que se llaman los apócrifos. Pero los que todos los cristianos aceptan son esos cuatro.

- Y ¿por qué no dicen los cuatro lo mismo? ¿No están inspirados por Dios?

Inspirados, vale, pero no dictados. Cada uno lo escribió a su modo, con los datos que tenía, con el modo de explicarlo que se tenía en su comunidad, en su grupo.

También tenemos datos en las cartas que escribían Pablo y otros compañeros a las distintas comunidades.

- Pues con tanto escrito sobre Jesús, ¿por qué dices que fue un incomprendido?

Digo que es un incomprendido porque desde entonces a hoy han empezado a aparecer los «listos» inventándose rollos raros sobre Jesús que nada tienen que ver con El. Y los mismos que presumimos de creer en El nos montamos también cada tinglado...

- Y ¿por qué?

Porque no interesa ir por la directa. Porque la vida y la palabra de Jesús comprometen mucho. Por eso se prefiere muchas veces complicar las cosas. Fíjate, creo que son más honrados los que simplemente afirman que no creen y no le andan buscando tres pies al gato.

- O sea, que en lo de Jesús ¿es mejor creer y no pensar. ..?

Pero ¿quién ha dicho eso? Sobre lo de Jesús es importante pensar y estudiar, investigar y reflexionar. Ha habido y hay muchos sabios que lo han hecho. Pero una cosa son los sabios y otra los «listos» que enredan las cosas.

- ¿Tú qué eres, sabio o listo?

Yo soy un coleguilla que intento contarte mi fe en Jesús.

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