viernes, 4 de julio de 2014

Otros vientos

Estaba yo todo contento con ser cura de mi pueblo y que todas las personas del pueblo se declarasen cristianas. Pero hete aquí que aparece un predicador de otra religión  y va conquistando a varias personas para su credo. Y bastantes personas empiezan a pensar como él o con otras ideas. Ha habido un cambio en la forma de pensar. Y por consiguiente en la pertenencia a una iglesia u otro grupo. Ya no soy el único.
Esto lo veo ahora en la política. Aparecen personas con ideas nuevas, frescas, muchas de las cuales esperábamos oír y enseguida nos echamos en contra, tildándolos de lo que sea.
Nos falta democracia real. Todo es opinable. De todo podemos pensar. Y nadie es bueno o malo porque piense de una u otra manera. La bondad o maldad la dan los hechos hacia los demás, especialmente con los más empobrecidos.

Me siento amarrado a muchas ideas, pensamientos, formas de pensar, y me gusta oír planteamientos nuevos. Quiero irlos analizando.
La historia ha avanzado siempre porque han aparecido personas con nuevos planteamientos.
Muchas veces los hemos condenado y hemos esperado a veces siglos para reconocer su verdad.
Necesitamos aires nuevos, frescura de pensamiento, democracia real, naturalidad de planteamientos. A eso no lo llamo revolucionario, lo llamo “honestidad”. Y libertad para ser cada uno y pensar, aunque se caigan antiguas formas y antiguos privilegios.
No conozco todavía a Podemos, y otros grupos nuevos, pero me resulta chocante cómo se lanzan en contra personas, instituciones, grupos... ¿Será que tiemblan nuestros cetros de poder?
En mi pueblo, para aventar o beldar la parva, se necesitaba aire fuerte del norte, el cierzo, pero producía cierto frio. Así se separaba la paja y el grano. Igual es bueno que soplen  otros vientos distintos a los de siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario