Se casaron hace sesenta y
dos años. Han tenido tres hijas. Una, Teresa, murió a los 33 meses, otra,
Raquel, a los cuarenta y tres años, y otra, Maite, vive. Reviven con emoción el
cariño de cada una de ellas. Su mayor recuerdo y vivencia, las hijas. Su
corazón está en las que murieron y en la que vive. Aman tremendamente a la familia
y les están agradecidos a tope. Muy unidos a los suyos. Reviven cómo sufrieron
y gozaron con un cariño inmenso. “Lo mejor era para ella“, “hicimos todo lo que
sabíamos, nosotros y toda la familia“. Ahora ya viven jubilados entretenidos en
las pequeñas cosas de casa y un huerto familiar, como recreo. Tienen muy buena relación
con las amigas y con los amigos del pueblo. La hija, les mima, le trae todo,
les adomingo, 30 de agosto de 2015
Victorino Uruñuela Vozmediano y Obdulia Crespo Pisón
Se casaron hace sesenta y
dos años. Han tenido tres hijas. Una, Teresa, murió a los 33 meses, otra,
Raquel, a los cuarenta y tres años, y otra, Maite, vive. Reviven con emoción el
cariño de cada una de ellas. Su mayor recuerdo y vivencia, las hijas. Su
corazón está en las que murieron y en la que vive. Aman tremendamente a la familia
y les están agradecidos a tope. Muy unidos a los suyos. Reviven cómo sufrieron
y gozaron con un cariño inmenso. “Lo mejor era para ella“, “hicimos todo lo que
sabíamos, nosotros y toda la familia“. Ahora ya viven jubilados entretenidos en
las pequeñas cosas de casa y un huerto familiar, como recreo. Tienen muy buena relación
con las amigas y con los amigos del pueblo. La hija, les mima, le trae todo,
les a
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario